Uncategorized

Va de nuez con la bronca COVID19

Por Luis Martinez Wolf

Barloventeando

Alegrémonos, otros desdichados la han pasado peor

Las penas son fugaces como los placeres

Ni el desencanto, ni el desamor

Ni las miserias todas de la vida

Son capaces de vencer

La fuerza de la fe y de la esperanza.

Junto con mis seres queridos y amistades que mucho aprecio, este ha sido el año mas amargo de mi vida, esperando lo inesperado por causa de la pandemia, las penas físicas y emocionales se me dieron en abundancia, pocos placeres pude disfrutar, pues desde fines de Marzo que se declaró formalmente establecida la pandemia, los médicos me andan buscando y cómo les va bien, con sus altos honorarios, me encuentran males que me han atosigado de hace mucho, encontraron la obstrucción en las coronarias, eso lo supero con buen vino, con anterioridad visité el quirófano por otras causas, ,pero a pesar de todo, sigo atento a el verso que mi madre tenía colgado a las puertas de la casa: “las penas son fugaces como los placeres”, y esa sentencia, apotegma o proverbio me tiene con actitud de que podre llegar al siglo dentro de diez años y eso no muchos se pueden jactar, sigo adelante apoyado por la fuerza de la fe y de la esperanza.

          hasta la fecha enfrento los problemas con actitud positiva, el SARS-CoV-2 puede ser muy maligno, pero tengo la esperanza que con mis pócimas herbolarias, soportaré hasta que los científicos expertos en asuntos de salud, pongan a nuestra disposición la vacuna salvadora, en tanto eso nos llega, adopto y exhorto a mis amigos, familiares y conocidos a que respeten lo que recomiendan los expertos, tapase la boca tiene la virtud de que no sacamos con facilidad las pendejadas que se nos ocurren, no quiero afirmar que guardar silencio es positivo, pero con o sin tapabocas la estamos pasando, superando los ataques del mentado coronavirus,

 Con problemas, pero con esperanza y sentir positivo,  he logrado la recuperación de males y problemas,, la enseñanza de soportar la pena, es que he podido valorar la riqueza física y espiritual de que gocé durante toda mi vida, ante ello, un año de amarguras es tan fugaz que tengo fe en mi salud, el próximo año me brindará la esperanza de recuperar lo perdido y tal vez reciba mas, para darlo a quien como yo este año, han sufrido por la carencia de salud, afectos y dolor espiritual ante las injusticias de la vida, actuemos, con fe, esperanza y caridad para quienes carecen de lo indispensable. Pasenla bien en este fin de año. no será el último, vivamos con la esperanza de que se avecinan tiempos mejores.¡AGUAS!    Diciembre 10 del 2020  [email protected]  Luis Martinez Wolf