CAMALEÓN
A MORENA le encajaría muy bien la sentencia de vox populi: “dime con quien andas y te diré quién eres”. Para evitar especulaciones y suspicacias erróneas conviene aclarar que en este caso nuestro comentario no es relativo al señalamiento que alude a presuntos nexos de militantes del partido guinda con supuestos cárteles delincuenciales, ese tema es asunto correspondiente a los ámbitos policial y de tribunales de justicia. Hemos escogido la máxima en cuestión porque hace perfecto maridaje con la alianza política y electoral establecida entre MORENA, el PT y el Verde Ecologista, más concretamente en las motivaciones de esos partidos bisagra para aliarse con el partido dominante: mantenerse en la nómina del INE para seguir usufructuando las prerrogativas correspondientes, nada que ver con la democracia o con el interés de perfeccionar nuestro sistema político.El Partido del Trabajo fue fundado en 1990 impulsado desde la esfera gubernamental encabezada por Carlos Salinas de Gortari con la asesoría de su hermano Raúl, amigos o contemporáneos del líder vitalicio del PT, Alberto Anaya Gutiérrez, quien en los 36 años de ese partido ha sido legislador-alternadamente diputado y senador- en nueve ocasiones, un paradigmático ejemplo de lo que no debiera suceder en un sistema democrático. El PT, que ahora hace productiva alianza con MORENA, antaño también lo hizo con el PAN en Chihuahua en 2010 y en Puebla en 2016; en Michoacán con el PRD en 2015, pero también con el PRI y Convergencia, como ahora lo hace con el Verde y MORENA. Sin embargo, el PT, más antiguo que Convergencia, hoy MC, y que el Verde no ha ganado una gubernatura. Aquellos han conseguido Jalisco y Nuevo León (MC), y Chiapas y San Luis Potosí (Verde). Por su lado, el Verde Ecologista, un dechado de pragmatismo político, ha formado alianzas con el PRI, el PAN y ahora con MORENA. Moraleja: siguiendo la estrategia del PT y del Verde la experiencia histórica demuestra que el antídoto para no perder el registro consiste en formular alianzas electorales, porque lo contrario es suicida, lo que no acaban de entender las dirigencias de los partidos oposicionistas de hoy.


