Una entrevista en el parque, en medio de la inquietud social por la jornada electoral que viene, fue el motivo para pensar en los cambios que se avecinan a toda velocidad. Por un lado, los veracruzanos elegirán a los próximos alcaldes. Veracruz tiene 212 municipios. Por otra parte, también habrá elección de Ministros, Magistrados y Jueces del Poder Federal y Estatal. El panorama en la primera pista de competencia no pinta bien, ensombrecido por la violencia que ya cobró la vida de dos candidatos y la renuncia de muchos otros por miedo o precaución.
Un corto periodo de campaña no fue suficiente para Teófilo Guzmán Bonilla, candidato a ocupar el cargo de magistrado en la elección judicial de junio. Cuestiona sobre irregularidades en el proceso: inequidad, falta de recursos, sectores sociales desinformados e información limitada para los electores que van a sufragar, publicidad negativa para inhibir el voto. Además, la inseguridad y la violencia exhibida sin control en los medios de comunicación.
Sin embargo, decidió registrarse en la contienda, porque tiene la certeza, de que es una gran oportunidad para cambiar la imagen de la justicia mexicana. Tan hundida en el fango del desprestigio y el descrédito insoportables. Es el mandato popular irrebatible.
Con más de veinte años laborando en el Poder Judicial del Estado, desde meritorio y auxiliar en el archivo del juzgado, hasta Juez de Primera Instancia Penal en varias jurisdicciones, hace un recuento de lo vivido, de lo observado, de lo padecido. De las condiciones precarias, en buena parte de las regiones, especialmente las de la sierra, habitadas por pueblos indígenas, en las que trabajan los juzgadores y el escaso personal. Pero casi ocurre lo mismo, en los centros urbanos o zonas rurales. En cualquiera se ven carencias, insuficiencias y deficiencias, que convierten a la impartición de justicia en una tarea de titanes y apóstoles.
Por consecuencia o por la ascendente irritación social, el fenómeno del hartazgo en la vida política, se presentó estrepitosamente en forma de exigencia, de reclamo, de una urgente y necesaria reforma judicial, que pusiera un alto a la agobiante corrupción y vergonzosa impunidad.
Teófilo está seguro, que una elección no resolverá todo, quizá muy poco, para sanear un ámbito donde se requiere de limpieza profunda, pero servirá como iniciodel protocolo para una cirugía mayor. Lo importante para él, es avanzar, vencer resistencias y preparar el camino para recuperar paulatinamente los valores que fundamentan y dan sentido a la justicia: la verdad, la honestidad, la moral, la ética y el derecho.
El desafío es descomunal, es como querer acabar con el monstruo de las mil cabezas. Pero este País ya no está para aguantar más deterioro, mas suciedad, mas desaseo, más cinismo en la que debería ser ejemplar labor de impartir justicia. Por eso, la apuesta a la reforma y empezar por este ejerciciode elección de los nuevos juzgadores. Nadie tiene un pronóstico cierto del resultado. No obstante, podemos ayudar a que sea una buena experiencia y el inicio de una nueva configuración de la justicia mexicana. Farsas, montajes y simulaciones, siempre las veremos en las carteleras de la historia de México. Hasta la próxima
Mayo 28de 2025
*Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores Independientes, A.C.
*Miembro de la Red de Escritores por el Arte y la Literatura, A.C.


