La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una alerta ante el brote sin precedentes de ántrax en Zambia, África, marcando la primera ocurrencia significativa de la enfermedad desde 2011. Según la OMS, hasta el 20 de noviembre de 2023, se han reportado 684 casos humanos sospechosos de ántrax, con cuatro fallecimientos en nueve de las diez provincias zambianas. El epicentro se ubica en el distrito de Sinazongwe, con 287 casos, equivalente al 42% del total.
Las provincias más afectadas son Sur (370 casos; 54%), Occidental (88; 13%), Lusaka (82; 12%), Oriental (66; 10%) y Muchinga (47; 7%). El riesgo de propagación dentro de Zambia se considera alto debido al movimiento libre de animales y cadáveres entre provincias, con la posibilidad de alcanzar países vecinos como Angola, Botswana, República Democrática del Congo, Malawi, Mozambique, Namibia, Tanzania, Uganda y Zimbabue.
En respuesta, se han implementado acciones tanto para la salud humana como animal, incluyendo vigilancia, manejo de casos, diagnóstico de laboratorio, promoción de la salud y comunicación de riesgos. La OMS destaca la importancia de inspeccionar la carne y vacunar al ganado.
El ántrax es una enfermedad zoonótica causada por la bacteria Bacillus anthracis, que afecta a rumiantes como vacas, ovejas y cabras. La bacteria produce toxinas potentes, siendo los humanos susceptibles a través de animales infectados o productos animales contaminados. No suele transmitirse entre animales o personas, pero puede ingresar al cuerpo a través de ingestión, inhalación o heridas en la piel, germinando y multiplicándose.
Las presentaciones clínicas incluyen ántrax cutáneo, gastrointestinal y pulmonar, siendo este último el más grave. La OMS destaca la necesidad de hospitalización para los casos humanos identificados y menciona la existencia de vacunas limitadas para ganado y humanos.

