CAMALEÓN
Gracias a la intervención de la gobernadora Rocío Nahle 199 ayuntamientos veracruzanos han sido liberados de la pesada carga originada por el prurito bursatilizador del gobierno de Fidel Herrera Beltrán al hipotecar el 20% del impuesto a la tenencia y uso de vehículos correspondiente a los municipios, trece alcaldes de la línea panista se libraron en aquel entonces de ese artilugio fidelista para obtener “recursos frescos para cambiarle el rostro a Veracruz”. Porque no solo se puso en juego ese 20 por ciento, también se bursatilizó el 80 por ciento correspondiente al estado bajo el pretexto de librarse de la “pesada carga financiera” significada por el servicio de la deuda. “Es mucho dinero el que se va al pago de la deuda”, se dijo, que en ese entonces era de 3 mil 500 millones de pesos, con Banorte 2,600; con Banamex 600 millones y con Interacciones 300 millones concertada por el gobierno de Miguel Alemán.
Para justificar ese mecanismo financiero el subsecretario de Finanzas, Javier Duarte, aseguraba que con la bursatilización se pagaría la deuda y el sobrante se destinaría a inversiones públicas como el libramiento de Xalapa, las autopistas Tuxpan-Tampico, San Julián-Paso del Toro, etc. El gobernador Herrera Beltrán festejaba que el banco alemán (Deutsche Bank) ya se interesaba en adquirir 3 mil millones de los bonos del Impuesto de la Tenencia Vehicular y a la vez respondía a quienes se oponían: “yo creo que no entienden muy bien, no tienen la obligación, no son expertos financieros” y recordaba que durante su campaña al gobierno se decía: “Fidel es un buen candidato, pero un pésimo administrador por su populismo”, pero ahora los hechos demostraban que era “un buen financiero y un buen administrador”. Pero la voracidad por recursos frescos alcanzó también al 20% del impuesto referido correspondiente a los ayuntamientos, que pedían entrarle a ese “esquema financiero exitoso”. No fue fácil para los cabilderos de Fidel convencer a los alcaldes, como el de Xalapa quien se mostraba reacio pero de un día para otro fue “convencido”. Desde la secretaría de Finanzas, Duarte, desde la Secretaría de Desarrollo Social Jorge Carballo, y desde el Instituto de Desarrollo Municipal Alberto Silva cabildeaban y presionaban a los alcaldes. Como las presiones y ofrecimientos de un futuro promisorio con recursos frescos no surtían mucho efecto se lanzó el anzuelo de un programa de peso por peso, cada municipio recibiría su parte correspondiente de la bursatilizacion más otra cantidad equivalente por el gobierno estatal. Todavía más, se dijo que se destinarían 100 millones de pesos para la construcción del boulevard Ruiz Cortines en Poza Rica y la construcción del muro de contención en el rio Cazones. Es posible asegurar que muchos alcaldes de aquel entonces no recibieron su parte correspondiente. Casi 20 años después los 199 municipios con finanzas hipotecadas por aquel gran desacierto han sido liberados de esa onerosa carga financiera, un buen punto para el gobierno estatal.


