El abogado Hugo Aguilar Ortiz, quien se convertirá en el próximo ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ha causado revuelo tras anunciar que no usará toga durante las sesiones en la Sala Superior, como lo establece un decreto presidencial vigente desde 1941.
Durante su campaña electoral, Aguilar Ortiz —reconocido por su activismo a favor de los derechos indígenas y excolaborador de Andrés Manuel López Obrador— afirmó que portará en cada sesión trajes de gala tradicionales de los pueblos y comunidades indígenas de México.
Según el Instituto Nacional Electoral (INE), Hugo Aguilar obtuvo 6,195,612 votos, el mayor número en la elección nacional para renovar la presidencia del máximo tribunal, lo que lo convierte oficialmente en el próximo titular del Poder Judicial Federal.
La decisión de Aguilar de no usar toga magisterial contraviene un decreto presidencial publicado el 8 de abril de 1941 en el Diario Oficial de la Federación, que establece como obligatorio el uso de toga para todos los ministros de la SCJN durante las audiencias públicas.
El decreto especifica que la toga debe ser de seda mate negra, con cuello, vueltas y puños de seda brillante del mismo color, como símbolo de solemnidad, imparcialidad y dignidad judicial, una tradición compartida con numerosos sistemas jurídicos del mundo.
Para Aguilar Ortiz, el cambio en la vestimenta representa un acto simbólico de inclusión y reconocimiento a los pueblos originarios, y una ruptura con las formas tradicionales del poder judicial. Sin embargo, su decisión podría abrir un debate legal y político sobre la obligatoriedad del decreto presidencial y el equilibrio entre la norma y el simbolismo cultural en las instituciones del Estado.
Se espera que, una vez que asuma el cargo, se defina si esta postura será aceptada dentro del marco normativo del máximo tribunal o si derivará en una modificación reglamentaria o controversia institucional.


