El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirma lo que la prensa israelí y los medios cercanos a Hezbolá anticiparon. Este jueves 16 de abril, el líder de la Casa Blanca anunció que el presidente del Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, acordaron un alto el fuego de diez días.
Según lo anunciado por Donald Trump, Israel pausará sus ataques contra el vecino país tras un acuerdo alcanzado, telefónicamente, entre el presidente Joseph Aoun y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Poco antes, funcionarios del Gobierno libanés señalaban que Beirut descartaba una reunión cara a cara entre los líderes de los dos países hasta que el Estado de mayoría judía detuviera los ataques.
Tras anunciar la medida, Trump indicó que invitará a Netanyahu y Aoun a la Casa Blanca para mantener “las primeras conversaciones significativas entre Israel y Líbano desde 1983”.
El eventual encuentro representaría un hito diplomático entre dos países que permanecen oficialmente en estado de guerra desde la creación de Israel en 1948.
Posteriormente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, emitió una serie de declaraciones en las que confirmó que aceptó el alto el fuego de diez días, lo que calificó como una “oportunidad histórica para lograr un acuerdo con Líbano”.
Sin embargo, el líder del Likud también dejó claras sus condiciones y la forma en que procedería la tregua. “Israel no ha aceptado la exigencia de Hezbolá de retirarse del sur del líbano (…) Permaneceremos en Líbano con una amplía zona de seguridad hasta la frontera con Siria”, enfatizó.
Asimismo, remarcó que su principal exigencia es el “desmantelamiento” de Hezbolá, así como las capacidades nucleares de la República Islámica.


