La mañana de este lunes, el Ejército israelí aseguró estar bombardeando en Teherán varios cuarteles subterráneos del régimen, según una videoconferencia con medios locales, en la que advirtió que la guerra contra Irán durará el tiempo que sea necesario.
“Hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) iniciaron otra extensa ola de ataques en todo Teherán. Decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea lanzaron más de 100 municiones sobre varios cuarteles subterráneos del régimen”, anunció el portavoz castrense en hebreo, Effie Defrin.
Además, insistió en que según un “plan sistemático” en estrecha colaboración con el Ejército estadounidense, aviones de combate están también destruyendo bases de lanzamiento y misiles balísticos en suelo iraní.
“En estos momentos, cientos de aviones de la Fuerza Aérea están atacando simultáneamente al Líbano e Irán”, añadió sobre el nuevo frente de este conflicto regional, después de que esta madrugada el grupo chií Hezbolá atacase por primera vez el norte de Israel.
Preguntado por un periodista sobre la duración de la ofensiva, que el presidente de EE.UU., Donald Trump, estimó ayer en cuatro semanas, Defrin negó un límite temporal al tratarse de poner fin a una supuesta “amenaza existencial” contra Israel.
“Tenemos varios objetivos para esta guerra. Objetivos que hemos definido y que profundizaremos con el tiempo. Cuanto más daño causemos a este régimen, más agravaremos el daño. Continuaremos mientras sea necesario”, dijo.
Si bien no se conoce aún el impacto o el desenlace de la mayor parte de estos ataques, el gobernador de Sanandaj, la capital de la provincia iraní del Kurdistán, en el este del país, informó de un bombardeo contra dos ubicaciones en la ciudad, según recogió la agencia iraní IRNA, que informó de tres víctimas mortales y múltiples heridos.
Asimismo, otros dos civiles murieron en un ataque previo en la ciudad de Kamian, unos 400 kilómetros al suroeste de Sanandaj, según recogió la agencia estatal Fars.


