¿POR QUÉ NO VEMOS A LOS POBRES?

El Evangelio de San Lucas presenta el ministerio de Jesús en Galilea (5,1-11)
como un servicio de liberación integral para el ser humano. La confianza de
Pedro en la palabra de Cristo da como resultado una pesca abundante y
milagrosa, que revela la abundancia de los resultados para beneficio de la
comunidad humana. Hoy más que nunca, la ciudadanía necesita de la
confianza en Dios y en sí misma, para salir adelante de los problemas que
aquejan a la sociedad mexicana y veracruzana.
Hay todavía muchos rostros de pobreza en nuestra patria, que continúan
siendo invisibles para muchos ciudadanos que sufren de la indiferencia ante
tantos mexicanos y veracruzanos que viven en la cruda pobreza. Los pobres
son los que mueren antes de tiempo en nuestra sociedad. Los pobres se
acercan lentamente a la pobreza, debido a las estructuras injustas que privan
de la vida a muchos ciudadanos. Hay muchos oprimidos y empobrecidos por
procesos de explotación, basados en políticas que crean desigualdades.

Hoy es tiempo de volver la mirada ante tantas personas para quienes la
alimentación, la salud, la vivienda son algo inalcanzable. Los pobres no deben
ser una carga en medio de las injusticias, incertidumbre y la inseguridad. Hoy
es tiempo de que la ciudadanía se una para caminar juntos con la fuerza del
Espíritu para buscar el bien común y la paz social.
Pbro. Juan Beristain de los Santos
Director
Oficina Comunicación Social
Arquidiócesis de Xalapa

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