El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), bajo la gestión de la Secretaría de Marina, ha anunciado un significativo aumento del 77% en las tarifas de servicios aeroportuarios que brinda a las aerolíneas a partir del año 2024. Esta medida, que ha generado preocupación en la industria aérea, se presenta como una actualización necesaria después de trece años sin cambios en los cobros.
Las tarifas afectarán diversos aspectos, incluyendo el aterrizaje, el uso de plataformas para embarque y desembarque de pasajeros, las pernoctas de aeronaves y la revisión a los pasajeros y su equipaje de mano. Según el AICM, incluso con estos aumentos, las tarifas seguirán siendo entre un 13% y un 72% más bajas en comparación con los aeropuertos concesionados a privados en el país.
Las aerolíneas agrupadas en la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) han expresado su descontento, calificando el incremento como desmedido. Advierten que esta decisión tendrá un impacto negativo en el costo de los pasajes aéreos y podría afectar la competitividad del país en términos de conectividad aérea.
Canaero señala que, a pesar de que el AICM argumenta que las tarifas no han sido ajustadas en varios años, su alta rentabilidad no justifica incrementos adicionales, especialmente con porcentajes tan elevados. Por su parte, la IATA destaca que la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), cuyo incremento se anunció la semana pasada, ya es una de las más caras del mundo.
Este aumento de tarifas contradice las recientes acciones del gobierno federal, que buscaba reducir los costos de los servicios aeroportuarios en aeropuertos operados por privados. Esta medida del AICM podría afectar la competitividad del país en un momento en que se fomentan esfuerzos para reducir tarifas y hacer más eficientes los costos en otros aeropuertos del país.
Es importante destacar que la administración actual del AICM, bajo el control de la Secretaría de Marina desde octubre de 2023, enfrenta desafíos para obtener recursos suficientes para el mantenimiento y renovación de sus instalaciones, consideradas obsoletas. La TUA, que se cobra a los pasajeros, se destina principalmente al pago de intereses de bonos emitidos para el proyecto cancelado del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).
Ante esta situación, Canaero hace un llamado urgente a las instancias hacendarias para que permitan que el AICM utilice sus ingresos de manera más efectiva, en lugar de incrementar tarifas a las aerolíneas y a los pasajeros.


