Autoridades de Salud de México señalaron que el origen del brote de diarrea explosiva por lechugas mexicanas “aún no se comprueba”. Confirmaron además que no hay brote en nuestro país, y se mantiene comunicación con Estados Unidos, donde originó la circunstancia actual.
“Queremos mandar un mensaje de tranquilidad de que no tenemos brote activo de ciclosporiasis en nuestro país”, indicó el secretario de Salud, David Kershenobich, durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.
En tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló: “hasta ahora todo negativo, para que no haya otras noticias”.
En México – precisó el secretario de Salud- hay muy pocos casos; al momento se registran 33 confirmados, al 31 de julio, lo cual representa, comparado con el tamaño d ella población, una incidencia de 0.0002 por ciento.
El doctor Kershenobich subrayó que es un padecimiento tratable, no mortal, y tampoco se contagia de persona a persona sino por el consumo de alimentos contaminados con ese parásito.
El control de la diarrea explosiva se logra de 48 a 72 horas y en algunos casos requiere hospitalización para hidratar a la persona, sobre todo cuando hay náusea o vómito.
Dijo que es un parásito presente en todo el mundo y ocurre en forma recurrente, en los meses de mayo y agosto, anualmente, en casi todos los países. En el hemisferio norte se presenta en América del Norte, América Latina, Europa, África y Asia.
Asimismo, explicó, no se detecta en análisis comunes de excremento sino requiere, como fue con el Covid, pruebas moleculares de PCR para detectar la infección.
Mencionó las recomendaciones generales a la población, como el lavado de frutas y verduras con agua limpia y potable antes de consumirlas; pelarlas o cocinarlas. Igualmente lavarse las manos antes de preparar los alimentos, de comer e ir al baño, así como el uso de agua potable o hervida.
Los huevecillos del parásito se propagan con la humedad y su transmisión se asocia a la movilidad de personas que viajan de un país a otro y consumen alimentos en distintos lugares; también se asocia con otros elementos como el cambio climático que afecta a naciones como Estados Unidos.
Reiteró que México mantiene una vigilancia epidemiológica y sanitaria muy activa para proteger a la población, así como un trabajo conjunto con la FDA de Estados Unidos, tanto con autoridades de salud como agropecuaria, en los empaques para el manejo epidemiológico y sanitario, en especial ante los brotes que han ocurrido en Estados Unidos y Reino Unido.
A su vez, Víctor Hugo Borja, director de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, explicó que un brote es cuando dos o más casos están relacionados entre sí o tienen un origen común.
Ante las notificaciones, los países revisan si hay un número de casos que se relacionan entre sí.
Estados Unidos le pregunta a las personas con resultado positivo donde comió y qué comió, lo cual genera una hipótesis.
“Lo que nos reportan a nosotros son hipótesis no cuestiones confirmadas. Hubo (en Estados Unidos) reporte de que muchos de ellos habían comido en restaurantes de comida rápida, la FDA consultó a los restaurantes de dónde venían los alimentos y a los pacientes les preguntaron dónde habían comprado alimentos frescos.
“Y todo esto reportaron en su mayoría esta lechuga que para nosotros es la romanita, para ellos es de bola, y que la habían consumido picada y que venía en bolsas empacadas, entonces, la FDA preguntó por los distribuidores y luego nos notificaron que podría estar asociado con la exportación de México de estos productos”.
Entonces, añadió Borja, fueron a una empacadora ubicada en Guanajuato para verificar las condiciones de producción y el tratamiento de las lechugas.
“Fuimos a la planta, hicimos toda la investigación de las condiciones de producción, tomamos cinco lechugas enteras antes de ser procesadas, cinco muestras de la lechuga picada y del agua, los sometimos a estos análisis de biología molecular y encontramos que todos eran negativos, de tal manera que la hipótesis no se confirma con estos estudios de laboratorio”, indicó.
La empresa detuvo su producción de manera preventiva, “entonces el origen mexicano todavía no se comprueba”.
En Estados Unidos, de mayo a agosto, se han reportado 10 mil 468 casos confirmados de ciclosporiasis, de los cuales 6 mil 358 están asociados de manera hipotética al consumo de lechuga, con 278 hospitalizaciones.


