Presencia.
En III centenario de canonización de Toribio de Mogrovejo
- Relación cercana con sacerdotes; atender los seminarios
- Y a difundir la vida de santos y beatos de América Latina
- Veracruz cuenta causas o posibilidades de tener 5 beatos
- Están: Leonor Sánchez López, Martha Christlieb Ibarrola
- Eugenio Balmori, Marina Cinta, Juan M. Martín del Campo
El papa León XIV llamó a los obispos de América Latina a mantener cercanía con los fieles, escuchar a sus comunidades y trabajar por la unidad de la Iglesia, en una carta enviada con motivo del tercer centenario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo, patrono de los obispos latinoamericanos.
En la misiva, el pontífice recordó su experiencia como misionero y obispo en Perú, donde conoció de cerca la fe de sus habitantes y fortaleció su vínculo con santo Toribio, quien también ejerció su ministerio en ese país.
León XIV consideró que la mejor forma de honrar al santo es seguir su ejemplo y acercarse personalmente a las comunidades, especialmente a quienes tienen pocas oportunidades de reunirse con sus obispos.
“Vayamos personalmente al encuentro de nuestras comunidades, escuchemos a nuestra grey y busquemos a quienes pocas veces tienen ocasión de acercarse al obispo”, pidió.
El pontífice también llamó a los obispos a evitar que la comodidad, el temor o los intereses personales los alejen de sus comunidades. Además, les pidió fortalecer la unidad de la Iglesia y ofrecer una enseñanza clara y paciente a los fieles.
En su mensaje, recomendó mantener una relación cercana con los sacerdotes, prestar especial atención a los seminarios y reservar tiempo para la oración y la preparación de las homilías.
Finalmente, León XIV invitó a los obispos a difundir entre los fieles la vida de santos y beatos de América Latina, al considerar que sus ejemplos pueden ayudar a formar nuevas generaciones de pastores (Con información de EFE)
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Con la del siervo de Dios y Venerable Juan Manuel Martín del Campo, a quien recuerdan con cariño feligreses de Coatepec y Xalapa, el estado de Veracruz acumula al menos cinco causas religiosas o posibilidades de tener beatos y santos. Entre ellos destacan algunas mujeres, como Leonor Sánchez López (Orizaba), fue una laica católica asesinada un 7 de febrero durante la persecución religiosa de Veracruz de 1937. Actualmente su vida se encuentra en proceso de investigación por la Pontificia causa para los mártires y los santos del Vaticano. También la madre Martha Christlieb Ibarrola, quien nació en el Distrito Federal el 23 de junio de 1914, pero que se desempeñó como novicia, superiora, maestra de novicias, fundadora y superiora general en el instituto religioso Hermanas de la Vera-Cruz Hijas de la Iglesia, en Orizaba, busca milagros para ser considerada santa. A la lista se suma Ángel Darío Acosta Zurita (1908-1931), originario de Naolinco, que fue un sacerdote católico ejecutado al comienzo de la persecución religiosa de Veracruz encabezada por el gobernador Adalberto Tejeda. Fue beatificado el 20 de noviembre de 2005 junto a otros mártires mexicanos de la misma época. Además, Eugenio Balmori Martínez, nacido el 7 de julio de 1900 en San Luis Potosí, y Marina Francisca Cinta Sarrelange, nacida el 9 de marzo de 1909 en Acayucan, Veracruz, se encuentran actualmente en proceso de ser declarados Siervos de Dios en la diócesis de Coatzacoalcos por sus méritos como laicos al servicio de la fe católica. De concretarse, podrían ser el primer matrimonio mexicano que llegue oficialmente a la santidad. La iglesia católica busca milagros de Juan Manuel Martín del Campo, declarado siervo de Dios por el papa Benedicto XVI, el 27 de noviembre de 2008, y Venerable por el papa Francisco, el 30 de septiembre de 2015, continuando con el proceso de beatificación y canonización. Con ello, la entidad veracruzana estaría en la posibilidad de tener otro santo además de San Rafael Guízar y Valencia, que aunque nació en Michoacán, fue el quinto obispo del estado, tomando posesión de la Diócesis de Xalapa el 9 de enero de 1920. Pese a las leyes que suprimían las congregaciones religiosas, recorrió todo el estado. Aquejado por diversas enfermedades murió en la Ciudad de México, pero fue sepultado en Xalapa y exhumado en 1950, donde se constató que su cuerpo estaba íntegro. Fue beatificado en 1995 por el Papa Juan Pablo II, y el 15 de octubre de 2006 en la Ciudad del Vaticano fue canonizado por el papa Benedicto XVI; es el primer obispo mexicano en ser declarado santo.

