CAMALEÓN
Así como en el contexto social “no hay hombre sin hombre”, porque el hombre es un ser social por naturaleza, análogamente, por perversa deformación en nuestro sistema político se producen casos de partidos políticos nacidos con el propósito de servir de esquiroles o de comparsa a otro de mayor escala, comúnmente al partido gobernante. Así funcionaron en su momento el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) y en no pocas ocasiones el Partido Popular Socialista (PPS), impulsados en su creación por gobiernos priistas. En esa tesitura se encuentran el Partido Verde Ecologista y el Partido del Trabajo, el primero lleva récord de alianzas ajenas a cualquier tufo ideológico, estableció alianzas con el PAN en 2000, y con el PRI en 2006 y 2012 tomando como brújula los vientos del poder, así lo hace ahora con MORENA. El Partido del Trabajo fue creado por intereses originados desde el gobierno salinista, incluso cuando no alcanzó el porcentaje de votos requeridos para conservar el registro, desde el gobierno se le dio respiración artificial para reactivarlo. Para erradicar el riesgo de perder el registro el PT y el Verde idearon la reforma electoral que establecía “vida eterna”, consistía en que si alguna de esas siglas no completaba el 3 por ciento requerido MORENA aportaba votos para completarlo, pero fue rechazada por AMLO y no prosperó.
En nuestra realidad se incorporan al diagrama partidista existente dos nuevas siglas: Somos México y PAZ, el primero se designa como de genuina oposición, el segundo es un reciclaje del PES impulsado por el actual diputado de MORENA, Eric Flores, por su fruto lo conoceréis. Pero no todo es miel sobre hojuelas para el partido dominante porque para mantener en equilibrio esa alianza tiene que conceder espacios, en esa condición se encuentra con el Verde Ecologista exigiéndole parcelas de poder. Pero pide mucho acaso para conservar lo poco que tiene, en este caso el gobierno de San Luis Potosí para la esposa del actual gobernador. En esa trama se inserta la condicionante del Verde en Chihuahua donde propone la candidatura del alcalde de Ciudad Juárez como candidato al gobierno de esa entidad, a la vez que impugna la candidatura de Andrea Chávez. Con esa estrategia sirve a los intereses de quienes no comulgan con el senador Adán Augusto López en cuya prioridad figura apoyar a la senadora Chávez. Así ocurre con los partidos bisagras, son organizaciones de multiusos, útiles incluso para alcanzar la presidencia de la Cámara de senadores porque en el cuadrilátero figuran los mismos actores, como es el caso de Adan Augusto con su candidato a la presidencia del senado. Ciertamente, no hay hombre sin hombre.

