CAMALEÓN
Sin duda, para quien no está familiarizado con el hábitat del mundillo político, cuanto allí ocurre debe parecerle candorosamente fascinante, más aún como ocurre ahora que han irrumpido hasta las altas esferas del poder personajes que en tiempos normales solo en sueños hubieran imaginado convertirse en realidad. Pero estamos, como dijera AMLO, en “los tiempos estelares de la cuartaté” y en ese marco sociopolítico todo puede suceder. Es comprobable porque bastaría escuchar los planteamientos de la señora Lenia Batres, autodenominada “ministra del pueblo”, ascendida a esa condición gracias al manipuleo electoral de la consigna por acordeón. Esta ministra, ignorante de ese oficio, totalmente ideologizada, en otros ámbitos de la gestión pública no populista sería el hazmerreír de la concurrencia, pero por motivos de su posición sus dictámenes causan efectos perniciosos para sectores importantes de la población; en una de sus últimas expresiones propuso gravar las herencias y legados sin medir las consecuencias que tal disposición acarrearía, por ese motivo la propuesta fue inmediatamente rechazada por Ricardo Monreal, coordinador de MORENA en la cámara de diputados, quien advirtió que los diputados no legislarían en ese sentido. Si buscáramos motivos del porqué el T-MEC no fue ratificado en los términos esperados por el gobierno mexicano, propuestas como la de esta “ministra del pueblo” son constancias elocuentes.
No termina allí el ancho escenario de la política actual. Con motivo de las candidaturas a gobiernos estatales, la genética perredista de MORENA comienza a manifestarse en hechos: en Guerrero Félix Salgado mueve el piso y hace temblar a la dirigencia de su partido haciendo valer su posición caciquil en esa entidad para en caso de no ser el candidato al gobierno que le permitan colocar como sucesor de su hija a uno de sus aliados. Por otro lado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) pone como condición de su alianza con MORENA en Chihuahua la postulación al gobierno estatal del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, a la vez de expresar su veto a la senadora Andrea Chávez, la favorita del muy cuestionado Adán Augusto López. Y solo como un eventual corolario de ese psicodélico escenario, encontramos que aquí en la aldea la secretaria de Educación propone como solución balsámica a quienes no alcanzaron lugar en la Universidad Veracruzana inscribirse en alguna Universidad del Bienestar, ¡vaya consuelo! Sin duda, una opción que abatirá el ánimo ya de por sí alicaído de los frustrados aspirantes.


