PIENSO, LUEGO ESCRIBO
Lo que parecía para Constanza un viaje rutinario a casa, en el camino cambió por circunstancias imprevisibles. En la pequeña pantalla del autobús, primero la historia del Rey León, con ese mensaje que conecta con los humanos. Después un video de la cantante y actriz estadounidense Lady Gaga, dueña de una poderosa voz que hace vibrar cualquier escenario.
Gaga fijando su marca y haciendo su propia historia, como lo hizo en su tiempo la icónica Madonna, la indiscutible reina del pop.
Pero lo diferente y también casualidad fue, que en los dos recorridos, en el grupo de pasajeros observó a una mujer, entre cincuenta y setenta años, con su móvil en mano, escuchando música, canciones y oraciones de la liturgia cristiana.
A Constanza no le sorprendió, solo confirmó, que en estos tiempos de la diversidad y tolerancia en México, el mosaico religioso se haya modificado. En algunas regiones, en las comunidades y en algunos estratos sociales, las religiones hayan tenido pérdidas y ganancias, por la inconformidad o desencanto de la gente.
También la descomposición social y la corrupción en el clero y las iglesias, motivaron la salida y migración de creyentes hacia otras opciones, en búsqueda de paz o sencillamente un bálsamo para las penas del alma y males físicos, y decidieron cambiar porque encontraron respuestas o mejores alicientes.
Constanza, una joven escritora, quien no profesa alguna religión, se sentía complacida de vivir en este período del siglo, en un mundo abierto, con diferentes visiones y expectativas, que lo hacen desafiante, más no insoportable.
Cada viaje, lo aprovecha para buscar o encontrarse con historias humanas, interesantes y conmovedoras, que consigan atrapar a los lectores, en un contexto en que lo común son las narrativas políticas polarizantes, la situación de la economía, la nota roja y el pobre y morboso medio del espectáculo.
En aparente crisis las ideologías y religiones de grandes masas. La evolución y la migración van al parejo. El cambio es la constante y cada quien está en el lugar que quiere estar o le corresponde por las leyes del universo, según los místicos.
Lo que tiene seguro la escritora es que estando en un escenario de enorme magnitud, donde intervienen muchos actores, cada uno tiene su libreto, y el escritor compite con analistas, críticos, líderes políticos, religiosos y muchos comentaristas con poder de influencia. La época digital y la inteligencia artificial, aumentaron la velocidad y la intensidad de la vida en la Tierra. Sin embargo, la defensa de la paz y la misma permanencia del ser humano, hacen necesaria la perspectiva del escritor y los valores que representa, la ética, la honestidad y la responsabilidad social.
Al final del trayecto, el cierre es con música. Constanza, al bajar del autobús, escucha en el radio del conductor, la canción Que alegre va María, interpretada por la yucateca Imelda Miller. De la autoría de su paisano, el cantante y compositor Sergio Esquivel, y que fuera la ganadora del Festival OTI de la canción 1973, efectuado en Belo Horizonte, Brasil. La melodía es una oda a la maternidad y la resiliencia de la mujer. Hasta la próxima.
Mayo 27 de 2026
*Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores Independientes, A.C.
*Miembro de la Red de Escritores por el Arte y la Literatura, A.C.


