El Gobierno de México ha dado un paso decisivo para frenar el impacto de la volatilidad internacional de los precios del petróleo en el bolsillo de los ciudadanos. Durante la “mañanera” de este lunes 27 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada por representantes de la Asociación de Bancos de México (ABM) y empresas de vales, presentó un plan para reducir al mínimo el uso de efectivo en las gasolineras y eliminar las comisiones que encarecen el combustible.
La premisa central de este acuerdo es que el ahorro generado por la reducción de costos operativos llegue directamente al usuario final.
Actualmente, el 47.4% de las transacciones de combustible en el país todavía se realizan en efectivo. Sin embargo, el pago con tarjetas o vales conlleva comisiones que, en última instancia, suelen trasladarse al precio por litro. Para contrarrestar esto, el Gobierno Federal alcanzó tres acuerdos:
- Cuota de intercambio en cero: Los bancos dejarán de cobrar la “cuota de intercambio”, que representa el 80% de la comisión total en pagos con tarjeta. Esto se traduce en un ahorro directo de hasta $2.57 pesos por transacción promedio.
- Acuerdo con empresas de vales: Las empresas proveedoras de vales de despensa y combustible también reducirán sus márgenes para bajar el costo operativo de las gasolineras.
- Digitalización total: La meta para este año es reducir el efectivo al mínimo, promoviendo pagos mediante teléfonos móviles y dispositivos sin contacto (contactless) con cero comisiones.
La presidenta explicó que, debido al conflicto en Oriente Medio (guerra de Irán), el precio del barril de petróleo escaló de $60 a $110 dólares. Sin la intervención del Estado, la gasolina Magna superaría hoy los $30 pesos y el diésel los $36 pesos.
“Si el gobierno está apoyando con cerca de $2,500 millones de pesos semanales para que no suban los combustibles, queremos que los bancos y las empresas de vales también contribuyan”, señaló la mandataria. El enfoque principal está en el diésel, ya que su costo impacta directamente en el transporte de mercancías y, por ende, en la inflación de los alimentos.Más allá del ahorro inmediato, la medida busca fomentar la inclusión financiera. Al digitalizar los pagos, se genera un historial crediticio para los usuarios, facilitando el acceso a préstamos bancarios. Asimismo, la transición hacia pagos electrónicos permite reducir actividades ilícitas y aumentar la seguridad en las estaciones de servicio.
La implementación de estos pagos digitales sin comisión será obligatoria en gasolineras y casetas de cobro, buscando que el consumidor no tenga que cargar efectivo ni pagar un peso extra por usar su tarjeta.
Como se subrayó en la conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo este lunes 27 de abril, este esfuerzo de coordinación entre la Secretaría de Hacienda, el Banco de México y el sector privado representa una medida ágil para garantizar la estabilidad económica de las familias mexicanas frente a las crisis externas.


