El evangelio de San Lucas presenta a Jesús ofreciendo dos enseñanzas
fundamentales sobre dos dimensiones capitales de la vida de creyentes y no
creyentes: La vida de contemplación y la vida de acción.
María, a los pies de Jesús escuchando su palabra, representa la vida espiritual
de contemplación (Lc 10, 39); y Marta, afanosa por los quehaceres y
responsabilidades de cada día, representa la vida espiritual de acción (Lc 10,
40). Ambas dimensiones de la vida son absolutamente necesarias y deben
desarrollarse para que toda persona pueda alcanzar su auténtico desarrollo
integral y la vocación trascendente de eternidad.
Hoy se valora mucho a las personas seguras de sí mismas y decididas, que se
abren paso en la sociedad con ideas rotundas. El aplomo y la convicción son
rasgos para triunfar en la vida. Por esto, se estima poco la reflexión reposada y
el pensamiento maduro que analiza y cuestiona las causas de la situación de la
pobreza, la inseguridad y la violencia en el territorio nacional. Sin embargo,
ante las problemáticas que rodean a la nación mexicana es necesario ejercer e
impulsar la reflexión reposada, para aprender a interrogar y a cuestionar las
situaciones estructurales de pobreza y exclusión, y de este modo, encontrar
caminos de justicia y de paz que tanto necesita cada mexicano y veracruzano.
Hoy es necesario preguntarse, desde una sana reflexión ante las problemáticas
que vive cada mexicano: ¿Qué es la justicia?, ¿A quién le corresponde actuar
para que haya una justa distribución de la riqueza entre todos los mexicanos?,
¿Cómo fue que se perdió la paz y la seguridad en muchas regiones de nuestra
patria?, ¿Qué me corresponde hacer a mi como mexicano, para que haya seguridad, justicia y lo necesario para vivir con dignidad?
La reflexión es una necesidad en cada ciudadano, pero es más urgente actuar
juntos con los criterios de justicia, de paz, de la dignidad humana y del bien
común. Se trata de emprender una acción que implique la opción por los
pobres, la promoción humana, la auténtica liberación. Es urgente que cada
ciudadano reflexione y emprenda acciones comunes en los diferentes
ambientes sociales, instituciones, estructuras e ideologías a fin de que los
hombres y mujeres movidos por el Espíritu Santo se liberen de toda esclavitud
del pecado individual y social y transformen su comunidad mediante la práctica
de la caridad y la justicia. Si no se reflexiona con profundidad y se actúa
urgentemente, México y Veracruz seguirán sumidos en la pobreza e
inseguridad.
Pbro. Juan Beristain de los Santos
Director
Oficina Comunicación Social
Arquidiócesis de Xalapa
URGE REFLEXIONAR Y ACTUAR UNIDOS ANTE LAS PROBLEMÁTICAS EN VERACRUZ


