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Del «sí se pudo» al «no estás solo»

Por: Alfredo Bielma Villanueva

“Llegamos todas” clama el repetido slogan usado para festejar el arribo al sitial político más elevado en México: la presidencia de la república, con Claudia Sheinbaum como principal protagonista, en el elenco de rico repertorio figura también la paridad de género en el poder legislativo y buen numero de gobernadoras estatales, luego entonces el festejo adquiere especial significado porque desde cuando el presidente Miguel Alemán reconoció el derecho de la mujer para votar en elecciones municipales y en 1953 el presidente Ruiz Cortines legisló para concederle el derecho a votar y ser votadas han transcurrido muchos años; todavía más, desde que esa iniciativa del reconocimiento al voto quedó archivado en el gobierno del general Lázaro Cárdenas.  Pero ¿quiénes son “todas” las que llegaron? O ¿adonde llegaron? Y ¿Para qué llegaron?Vale la reflexión a propósito del penoso espectáculo ofrecido por algunas diputadas de MORENA y del Verde Ecologista que se apretujaron en torno a Cuauhtémoc Blanco en “la más alta tribuna de la patria”, como antes se decía, para testimoniarle su protección y respaldo voceando al unísono “no estás solo” en el amago de su desafuero. Para completar el cuadro, en ese concierto fueron acompañadas con el desconcertante voto de la diputación priista, lo cual completa el patético escenario cuyo argumento base fue la acusación por intento de violación de una fémina contra Blanco. No importó el reclamo de una mujer contra su agresor, prevaleció la solidaridad de la manada, “hoy por ti, mañana por mí”, y acaso con ese premonitorio motivo Alejandro Moreno movió su hato contra el desafuero del exfutbolista, no vaya a ser el diablo y se le aparezca. Aberrante: Cuauhtémoc Blanco, el diputado acusado por intento de violación, por un lado, y de violencia familiar por otro, es rodeado por féminas diputadas gritando “no estás solo”, y quizás ya en privado hasta le habrán pedido autógrafos. ¿Son nuestras “representantes populares”? Que lo asuma quien se sienta representado de esa manera. Serán las que llegaron, solo para demostrar que no llegaron todas, porque las víctimas quedan a la espera de justicia para poder exclamar, ahora: “Sí se pudo”. En fin, esa bancada legislativa pudiera autoproclamarse genuinamente juarista por aquello de “a los amigos justicia y gracia y a los enemigos justicia a secas”, festejando a la vez el gran resbalón del insigne Benito Juárez. La incógnita prevalece ¿llegaron para quedarse?