Veracruz

Tortuga marina muere llena de chapapote en playas de Veracruz

  • Alerta para las especies marinas en riesgo

La organización ambientalista Earth Mission ha reportado la preocupante muerte de una tortuga marina en las playas de Coatzacoalcos, Veracruz, que se encontraba llena de chapapote, una sustancia viscosa y contaminante derivada del petróleo. Esta noticia ha generado gran inquietud sobre el estado de las especies marinas en la región y ha planteado interrogantes sobre si la muerte del animal podría estar relacionada con el reciente derrame de crudo en el centro Ek Balam.

Mediante sus redes sociales, Earth Mission lamentó la trágica situación y compartió una imagen de la tortuga sin vida cubierta de chapapote. Además, la organización expresó dudas acerca de si esta muerte podría estar vinculada con los derrames de petróleo ocurridos en el sur de Veracruz. Por un lado, algunos habitantes de la zona argumentan que siempre han existido chapopoteras (acumulaciones de chapapote), lo que podría sugerir que este tipo de incidentes es común en la región. Sin embargo, la realidad es que la situación de la fauna marina en Veracruz es motivo de preocupación y evidencia la necesidad de acciones más contundentes en materia de protección ambiental.

Varias asociaciones ambientalistas han denunciado la presencia de chapapote en playas del sur de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, lo que ha generado una alerta en la comunidad científica y en la opinión pública. Ante estos informes, el director de Pemex, Octavio Romero, afirmó que los restos de hidrocarburo que han llegado al Golfo de México se deben a una falla en las chapopoteras de Cantarell, uno de los campos petroleros más grandes de México, pero que la magnitud del derrame había sido exagerada.

Esta lamentable situación pone de manifiesto la necesidad de implementar políticas públicas ambientales a nivel nacional de manera urgente, para proteger el ecosistema marino de la región y evitar tragedias similares en el futuro. La preservación de las especies marinas y la conservación de los ecosistemas costeros son fundamentales para mantener el equilibrio y la biodiversidad de los océanos y garantizar un futuro sostenible para las próximas generaciones.