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Ejemplar servidor

Por Gustavo Cadena Mathey

Al estilo Mathey

”Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.“ —  Lucio Anneo Séneca

Buen día apreciado lector:Este lunes se cumplió un año de la muerte -a causa del Covid19- de Edmundo Martínez Zaleta, un veracruzano papanteco que honró a su familia, a su pueblo y aún a edad tardía alcanzó otro logro, el doctorado en Derecho.

Político, responsable, honesto, capaz; en su paso por los gobiernos federal y del estado dio ejemplo de cómo desde el gobierno se debe trabajar bien en el servicio a la sociedad. Por eso más se le recuerda.

Por aquellos días, su hermano Rafael, médico militar y prestigioso escritor le contó al maestro Gilberto Nieto Aguilar su tremenda pena. De ahí publicó algunos detalles “a la memoria de Taurino, Enrique y Edmundo”.

Precisó que a finales de 2019 un reconocimiento a su hermano Taurino, Doctor en Economía por la UNAM, les motivó a reunirse en la Ciudad de México.

De tal evento habría de surgir la desgracia que se llevó, en un lapso de apenas un mes, a los tres hermanos Martínez Zaleta y a Doña Ruth, cuñada del doctor Rafael, quien afortunadamente no estuvo en tal evento.

Primero falleció Enrique, el menor, el 15 de diciembre. Fue un empresario triunfador en el ramo del calzado en León Guanajuato que radicaba desde hacía algunos años en Poza Rica y era muy querido en su tierra natal, Adolfo Ruiz Cortines del Municipio de Papantla, terruño de todos ellos.

Después de que Taurino y Ruth Vásquez fallecieran apenas comenzado enero de este año, Edmundo les siguió el 17 del mismo mes para completar lo que fue una verdadera tragedia que convulsionó a las familias en duelo, a los habitantes de la congregación de donde eran originarios, al municipio entero de Papantla, al estado de Veracruz y a muchos otros lugares del país.

Tradicionalmente en cada hogar veracruzano y mexicano los padres enseñan que, así se llegue a ser el más importante funcionario o hasta el más humilde barrendero, siempre hay que tratar de ser el mejor y hacer bien su trabajo, a más de ser humilde; así fue Edmundo, servidor público ejemplar que debiera cuando menos despertar alguna curiosidad de muchos de los actuales servidores públicos para siquiera enterarse de que era muy bien educado, atento, y se esforzaba en cumplir su tarea y servir, siempre servir.

Fue un gran gerente de Aeroméxico, magnífico funcionario en Naucalpan, impulsor de Papantla como su alcalde; excelente director de Tránsito y Transporte, entre otras cosas. Lo bueno siempre se debe imitar.

Tenga el lector paz y armonía en su hogar. [email protected]