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¿Rata de dos patas, grito de guerra de Paquita?

Por Arturo Reyes Isidoro

Prosa aprisa

Se concretó ayer la inscripción de Paquita la del Barrio (Francisca Viveros Barradas) como precandidata del partido Movimiento Ciudadano (MC) a la diputación local por el distrito de Misantla, al que pertenece su pueblo natal Alto Lucero de Gutiérrez Barrios. El dirigente estatal Sergio Gil Rullán hizo su presentación oficial.

La señora y popular y reconocida cantante ha logrado superar algunos problemas de salud y a sus casi 74 años –los cumplirá el próximo 2 de abril–decidió incursionar en política, y para abrir apetito, ayer en su presentación oficial se hizo acompañar de un marichi que la acompañó con “Cheque en blanco”, “Tres veces te engañé” y cerró con “Rata de dos patas”.

(Hace ya varios años, un día me sorprendió un maestro español, Francisco “Paco” Sierra –vino a participar como docente en una maestría sobre Comunicación–, cuando de pronto me preguntó sobre Paquita. Le pregunté si la conocía. Me comentó que en Madrid era todo un fenómeno, que había llenos en sus presentaciones y que estaba de moda la venta de una playera con la leyenda al frente “Tres veces te engañé, la primera por coraje, la segunda por capricho, la tercera por placer”.)

¿Alguien duda que jalará votos para MC? Es un ídolo no solo en Veracruz sino en todo el país así como entre el público latino que vive en Estados Unidos. Ella no necesita propaganda ni algún eslogan de campaña. Ya tiene su grito de guerra: “Rata de dos patas”, que con mucho gusto les va a dedicar a sus opositores.

En 2018 acudí al bautizo de un bisnieto suyo en el hotel de su propiedad en Alto Lucero. Casi fue un festejo familiar y lo que me llamó mucho la atención fue que llegó, entró saludando a todos, mientras comía se le acercaba el que quería y nunca cerraron las puertas del hotel, ni por el frente ni por la parte trasera, de tal modo que estaba al alcance de sus paisanos. Cercanía con los suyos, pues. Nada de poses de diva, siendo quien es, y consideré bien merecido el cariño con la que todos la trataban.

Una ventaja le veo y por lo que sería saludable que llegara al Congreso: no es política tradicional, es una mujer que no pierde su raíz, que no olvida su origen, que pudiendo haberse ido a vivir a cualquier paraíso de cualquier parte del mundo vive en su pueblo, en su realidad, que es la de muchos veracruzanos, tiene resuelta su situación económica, es una voz con muchas cajas de resonancia en el país y en el extranjero, no tiene necesidad de arrastrársele a nadie y si llega a una curul estoy seguro que no le temblará la voz para decirle sus verdades a Cuitláhuac o a quien sea (creo que ninguna de las dos grandes alianzas la derrotará). Bienvenida, señora.

Ahued causa escozor en alguien del Palacio

Me pregunto y pregunto si Juan Javier Gómez Cazarín, ni más ni menos que presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, y las diputadas Dorheny García Cayetano, Rosalinda Galindo Silva y Ana Miriam Ferráez Centeno, salieron públicamente a invitar al senador Ricardo Ahued Bardahuil para que acepte ser el candidato de Morena a la presidencia municipal de Xalapa solo porque se les ocurrió.

Que yo sepa, el diputado de Hueyapan está totalmente alineado con el gobernador Cuitláhuac García Jiménez –presume siempre su lealtad al ingeniero y profesor universitario, con el único con quien se entendería en forma directa–, pero, además, una de las invitadoras era (o es) la candidata del propio titular del Poder Ejecutivo, incluso presuntamente su familiar.

Un detalle que también me llamó la atención fue que los cuatro coincidieron tanto en el tema como en la hora y en el lugar en que aparecieron, cuando Juan Javier, por ejemplo, no es de los que acostumbra ir al café a sentarse para declarar lo que quiera, y cuando hacerlo, para ellas, implicó automáticamente declinar a su aspiración al mismo cargo y autodescartarse. 

Espontáneo no fue. Alguien ordenó que lo hicieran. Quién y por qué, tarde o temprano se sabrá. La invitación es real y la respuesta, en cualquier sentido, está en el aire. Morena, o una corriente significativa de Morena –del Ejecutivo y del Legislativo, pero, según mis fuentes, también de ese partido– quieren a Ricardo Ahued como candidato a la alcaldía y, obvio, como próximo alcalde.

La invitación que le hicieron el lunes desató las reacciones en las redes sociales. La mayoría se pronunció porque no acepte, pero, curiosamente, no en señal de rechazo a su persona sino porque, le dijeron, lo quieren para candidato a gobernador en 2024. También porque, le reprocharon sin saber antes su respuesta, le expresaron que ayudaría a Morena a mantenerse en el poder y que lo que desean es que se vayan.

En mi comentario de ayer, en el sentido de que va, cité fuentes cercanas al círculo del poder del Palacio de Gobierno como las que me informaron de su aceptación (me lo volvieron a reconfirmar por la tarde), pero alguien, de alguna área del gobierno, dispuso que ayer mismo se les enviara un mensaje –según mostraron en sus celulares– a dirigentes de colonias diciéndoles que no era cierto que fuera a ser el candidato, que no creyeran lo que mencioné y que tal vez yo tenía algún interés en citar a Ahued.

“La aceptación de Ahued Bardahuil merecería diversos comentarios, pero no obstante la seriedad de mis fuentes esperaré a que sea el propio senador quien confirme la información o, en su caso, que anuncie un no, que cualquier posibilidad existe desde el momento mismo en que no dijo que sí aceptaría pero tampoco dijo no en forma rotunda”, publiqué ayer.

Quienes lo invitaron son militantes y representantes populares de Morena, mis fuentes son de Morena, y solo el también exdiputado local y federal despejará la duda sobre su futuro político inmediato: o acepta ser candidato a alcalde o continúa en su escaño en el Senado. ¿Le afectaría no ser? Para nada. Aquí ya comenté también que no se muere por ningún cargo y cómo les rechazó ofrecimientos a los gobernadores Fidel Herrera Beltrán y Miguel Ángel Yunes Linares para que se integrara a sus administraciones.

Lo que me queda claro es que se nota que la figura y el nombre del empresario y exalcalde de la capital del Estado le causa escozor a uno, o a más de uno, pues de otra forma no se entiende el apresuramiento en decirle a los dirigentes de las colonias que no va a ser el candidato, negándole cualquier posibilidad cuando es el único que, sin mayores complicaciones, puede retener para Morena la alcaldía.

Sobre la versión que manejé ayer, también se me dijo que la invitación pública de Dorheny, Rosalinda y Ana Miriam, así como de Juan Javier, eran parte del acuerdo para lanzarlo, que ya estaba todo preparado, que no se fueron por la libre y que no lo hicieron nada más por que se les ocurrió.

Acepte o no la invitación, lo que se ve en su horizonte es una candidatura al Gobierno del Estado, con Morena o sin ese partido, más como candidato independiente, según deseo del electorado, si me atengo a las reacciones que leí en las redes sociales el lunes.