La Secretaría de Salud confirmó el avance de la miasis por gusano barrenador del ganado en humanos e instó a vigilar síntomas y tratamiento médico.
México registra 295 casos de miasis por gusano barrenador en humanos durante 2026, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud federal. La enfermedad, causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, también ha dejado dos personas fallecidas en el país.
Según el reporte oficial, Veracruz encabeza la lista de entidades con más pacientes al acumular 69 casos, seguido por Chiapas con 49 y Oaxaca con 32.
¿Qué es el gusano barrenador?
El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas o en mucosas como nariz, boca y oídos. Al eclosionar, las larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo del huésped, provocando una enfermedad conocida como miasis.
Aunque afecta principalmente al ganado, también puede presentarse en seres humanos cuando existen heridas expuestas o condiciones que favorecen la infestación.
Principales síntomas
Entre los síntomas más frecuentes en personas se encuentran dolor en la zona afectada, fiebre, secreción o supuración de la herida y presencia visible de larvas. En casos graves pueden desarrollarse infecciones secundarias que ponen en riesgo la vida del paciente.
Especialistas advierten que niños, adultos mayores y personas con enfermedades previas son los grupos más vulnerables a sufrir complicaciones.
Prevención y tratamiento
Las autoridades sanitarias recomiendan lavar cualquier herida con agua y jabón, aplicar antisépticos y mantenerla cubierta con material limpio para evitar que las moscas depositen huevos. También aconsejan acudir a atención médica ante cualquier lesión que no cicatrice adecuadamente.
Actualmente no existe un medicamento específico para eliminar la infestación, por lo que la extracción temprana de las larvas y la limpieza adecuada de la herida son fundamentales para evitar daños mayores.
Mantienen vigilancia epidemiológica
La presencia del gusano barrenador mantiene en alerta a las autoridades sanitarias y agropecuarias del país, debido a los riesgos que representa tanto para la salud humana como para la actividad ganadera. Diversas entidades mantienen acciones de vigilancia y control para contener la propagación de esta plaga.


