Más de 300 personas tuvieron contacto con un lago artificial de Mérida, Yucatán, donde fue detectada la llamada “ameba comecerebros”; 240 permanecen bajo vigilancia epidemiológica.
El caso ha puesto especial atención en los síntomas iniciales de la infección por Naegleria fowleri, un microorganismo que puede provocar meningoencefalitis amebiana primaria, una enfermedad poco frecuente pero de evolución rápida.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los primeros signos pueden aparecer generalmente alrededor de cinco días después de la exposición, aunque el periodo puede ir de uno a 12 días.
Los síntomas iniciales son:
- Dolor intenso de cabeza
- Fiebre
- Náuseas
- Vómito
Conforme avanza la enfermedad pueden presentarse rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio, convulsiones, alucinaciones y coma. El CDC recomienda buscar atención médica inmediata ante estos síntomas, especialmente después de haber estado en agua dulce templada.
La Secretaría de Salud de Yucatán informó que más de 300 personas estuvieron en contacto con el lago artificial de Plaza La Isla, en Mérida, entre el 4 y el 15 de agosto. De ellas, 240 continuaban bajo vigilancia epidemiológica al 16 de septiembre.
La presencia de Naegleria fowleri fue confirmada en ese cuerpo de agua después de que un hombre de 34 años, quien realizaba actividades acuáticas en el sitio, muriera por la infección.
El Gobierno de Yucatán mantiene el lago fuera de operación y señaló que el cuerpo de agua artificial no está conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable. También precisó que la infección no se transmite de persona a persona ni se adquiere al beber agua.
El caso se concentra en Mérida, Yucatán, a aproximadamente 730 kilómetros de Veracruz en línea recta y alrededor de mil kilómetros por carretera, dependiendo de la ruta.
Esto significa que la alerta actual corresponde a un sitio específico de Mérida y no implica que exista un brote de la enfermedad en Veracruz.
Naegleria fowleri se encuentra principalmente en agua dulce templada, como lagos, ríos, estanques y aguas termales. La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz y el microorganismo llega al cerebro.
En cuerpos de agua naturales con corriente y temperaturas de entre 24 y 26 grados Celsius, las condiciones son menos favorables para su desarrollo, mientras que el mayor riesgo se relaciona con agua dulce más cálida.
La infección es extremadamente rara, pero una vez que aparecen los síntomas puede evolucionar rápidamente. Por ello, el antecedente de contacto con agua dulce templada debe comunicarse al personal médico ante la aparición repentina de dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas o vómito.


