De la gobernanza emproblemada al viaje a Marte

CAMALEÓN

Durante el despegue del México del siglo XX eran un común denominador los gobiernos integrados en base a la la amistad, esa base metodológica para ocupar los cargos públicos se atribuía a la “confianza” para disminuir los riesgos de posibles traiciones. Pero cuando el desarrollo económico del país exigía capacidades distintas, gente especializada en determinadas materias para alcanzar las metas de la función pública aquel paradigma quedó en la obsolescencia. Los gobernantes comenzaron a reclutar colaboradores con el perfil necesario para cubrir las diferentes áreas del gobierno, independientemente de la amistad con quien mandaba. De esa forma se priorizaban los resultados al margen de la relación personal, “el amiguismo” fue perdiendo vigencia. “Mi gobierno es un gobierno de planes y programas”, presumía López Portillo, a quien sin embargo, perdió su frivolidad, y a la vez demostró que quienes gobiernan son solo seres humanos a quienes las circunstancias colocaron en la condición de mandatarios que deben responderle al mandante, la ciudadanía, con trabajo responsable y serio.

Los antecesores de la presidenta Sheinbaum, incluido AMLO, no cargaron con el pesado fardo que ella lleva a cuestas: un México políticamente polarizado, económicamente atorado, con una deuda de proporciones mas que preocupantes (en ocho años ha aumentado en 9 billones su volumen), y adicionalmente con la necesidad de explicar y negar en lo posible que su partido y no pocos de sus correligionarios partidistas son ajenos a las acusaciones que se les imputan. Un día, y otro también, insiste en que no hay ni habrá ruptura con su antecesor, en otro exige pruebas que demuestren culpabilidad de destacados personajes de su Movimiento, aunque en esa apretada instancia se afecten las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y auspicie la percepción de encubrir a los señalados. Tan apretada está su agenda fiscal que para el tercer año de gobierno se destinarán menos recursos para el Tren Maya, Pemex y Mexicana de Aviación, hasta ahora necesitadas de subsidios gubernamentales para seguir funcionando. Y para colmo el gobierno federal resiente los dislates de quienes como el doctor Ramos Alor, en Veracruz, riegan de ineptitud el funcionamiento de un Sector de gobierno, el de la Salud, tan sensible para la población gobernada. Y en ese desolado escenario irrumpe el folklor que recuerda a las Carpas del inolvidable “Palillo”: una diputada de MORENA diserta sobre un cohete de diseño veracruzano con destino a Marte, un “proyecto eminentemente científico” para alcanzar la “soberanía espacial”.   Ese proyecto es conocido por Rusia, por Estados Unidos, por China, “lo conoce todo mundo”. “Lo conoce nuestra presidenta de la república, porque ya entró a la nave…”. Por si no bastara.

Lo último

Este 14 de septiembre se celebra el Día del Trabajador de la Radio y la Televisión 

Hoy 14 de Septiembre se celebra el Día del...

Martín Aguilar: rector contra corriente

Por: Luis Ramírez Baqueiro

La crisis sanitara que no existe

Por Omar Zúñiga

Anuncia Rocío Nahle regreso de cruceros internacionales con la naviera Margaritaville at Seaa

Después de años de ausencia, Veracruz volverá a formar...

Martín Aguilar: rector contra corriente

Por: Luis Ramírez Baqueiro

La crisis sanitara que no existe

Por Omar Zúñiga

NO HAY JUSTICIA SOCIAL Y PAZ SIN PERDÓN Y RECONCILIACIÓN

Por: Pbro. Juan Beristain de los Santos

El Embargo

Por Carlos Lucio Acosta

El Embargo

Por Carlos Lucio Acosta

Veracruzanos en terapia intensiva

Por: Jesús Castañeda Nevarez