Integrantes del Sindicato Nacional Renovación del Poder Judicial de la Federación (PJF) iniciaron este viernes un paro de labores en protesta por los despidos masivos y la falta de insumos necesarios para desempeñar sus funciones.
Desde las primeras horas del día, los trabajadores cerraron diversas sedes judiciales en la Ciudad de México, entre ellas los tribunales de San Lázaro y el edificio del Órgano de Administración Judicial (OAJ). La medida, conocida como “brazos caídos”, busca presionar a las autoridades para resolver las demandas laborales del gremio.
El líder sindical Juan Prado encabezó el cierre de las instalaciones del PJF en San Lázaro, donde colocó cadenas en los accesos y anunció que únicamente se atenderán casos urgentes durante la suspensión de actividades.
“Hoy 31 de octubre de 2025, como bien lo informamos previamente mediante oficios y comunicados, suspendemos labores de brazos caídos”, declaró Prado, acompañado de varios integrantes del sindicato.
El dirigente pidió a sus compañeros mantenerse firmes en la protesta y no presentarse a sus centros de trabajo mientras no se resuelvan las exigencias del gremio.
“No es un capricho la suspensión de labores. Les pido no tener miedo; no es necesario que te presentes, solamente perderías el tiempo en llegar. Quédate con tu familia, disfrútala, esto es por una causa justa”, expresó.
Según informó el sindicato, las sedes del Órgano de Administración Judicial, Prisma y San Lázaro permanecen cerradas desde las 5 de la mañana, mientras se espera que la autoridad judicial establezca una fecha para discutir el pago retroactivo que reclaman los trabajadores.
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, Prado ofreció disculpas por las afectaciones derivadas del paro, pero subrayó que las puertas permanecerán abiertas para la atención de asuntos de carácter urgente, como promociones o amparos que no puedan postergarse.


