La capital veracruzana amaneció este lunes con el centro parcialmente paralizado debido a una manifestación de taxistas que se congregaron frente a Palacio de Gobierno para exigir una revisión urgente de las nuevas tarifas oficiales del servicio.
Provenientes de distintos puntos de la ciudad y la región, los conductores demandaron un ajuste que consideren justo y acorde a la realidad económica actual. De acuerdo con su postura, el cobro mínimo de 27 pesos y el máximo de 50 —publicados recientemente en la Gaceta Oficial del Estado— resulta insuficiente para cubrir los gastos de operación diaria, sobre todo ante el alza constante en combustibles, refacciones y mantenimiento.
“Estas tarifas nos las impusieron sin consultarnos. No se puede trabajar así, apenas y alcanza para la gasolina”, expresó uno de los voceros del gremio durante la protesta.
Los representantes del sector solicitaron formalmente el establecimiento de una mesa de trabajo con las autoridades estatales. En días pasados, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, había declarado estar abierto al diálogo con los transportistas, aunque hasta el momento no se ha confirmado ningún encuentro.
Mientras tanto, el cierre vial en el primer cuadro de la ciudad ha generado importantes afectaciones al tránsito. Autoridades de Tránsito recomendaron a la ciudadanía evitar la zona centro y utilizar rutas alternas hasta nuevo aviso.
La protesta se mantiene de forma pacífica, aunque con fuerte presencia policial en los alrededores.


