Dese el placer de leer

0
64

Panoramas de Reflexión

Dese el placer de leer.

Los buenos libros me traen recuerdos, nostalgias que apasionan el alma, apaciguan el espíritu y fortalecen el conocimiento. Leer multiplica mis sapiencias, disfruto la vida y descubro con imaginación nuevos sentimientos, aventuras, emociones. Abrir un libro, leerlo, es beberse de golpe una deliciosa bebida mental de exquisito aroma que transforma seres alucinados. Viajeros incansables, sabios conocedores de geografía mundial, sensación inquietante, leer cambia el alma.

 

Librerías, lugares placenteros, acogedores, que ya no puedo visitar, pero son como un extenso lugar que encerrase selvas inexploradas, bosques encantadores, mansiones suntuosas, mares tenebrosos. Con los libros aprendo y comprendo, encuentro lugares apartados del planeta, viajo y estudio otras costumbres y la arquitectura sobresaliente de muchos países; sé de la existencia de enormes animales que vivieron hace millones de años en la tierra y en las profundidades del mar, sé de batallas terribles, épicas, y cosas enigmáticas como el tiempo, la justicia y la muerte. También de amores, a menudo desgraciados, pero siempre envidiables, cuyo relato algo confuso suele acabar haciéndome suspirar. La lectura apasiona, sorprende, enternece y transporta a donde la imaginación permita, sin límites ni condiciones. Con el tiempo, leer se vuelve costumbre, hábito, necesidad; arrolla el temor que produce la ignorancia, obliga a no creer en todo lo que le digan, le convierte en un ser desarrollado, con nuevas y mejores actitudes positivas; motiva y destaca la personalidad ante los demás. Con la lectura puede abordar casi cualquier tema en una interesante reunión y aportar valiosa información en encantadoras conversaciones. Con la lectura de libros fascinantes proyecta una imagen de persona culta y conocedora. Una vez un amigo mío, profesionista por cierto, me preguntaba dónde había nacido Don Quijote y le aclaré que él era sólo un personaje creado por un famoso escritor español, Miguel de Cervantes Saavedra, cuya loca historia se encuentra plasmada en su máxima obra “Don Quijote de la Mancha”. Léanla, se las recomiendo.

 

No es presunción, ni engreimiento o jactancia lo que con esto que les digo pretendo trasmitirles, mucho menos con todo eso que les comenté, es más bien una cordial y respetuosa invitación para usted, su familia y sus hijos, de tomar el gusto, el hábito y el placer por la lectura de buenos libros. En este mundo cada vez más invadido por la moderna y poderosa tecnología electrónica, que indudablemente de alguna manera ha facilitado el trabajo y la vida de muchas personas que laboran y estudian, pero que también ha debilitado, estancado y embrutecido las actividades de niños, jóvenes y adultos que apenas empiezan a formar sus conocimientos y criterios; es que se hace menos el gusto por la lectura, y ¿sabe qué?, a los políticos y detentadores del poder les beneficia mucho que sus gobernados, el pueblo, no se cultiven, no se preparen, no lean. No les da gusto, porque un pueblo culto es más difícil de convencer. Lean por favor. ¿No lo cree usted así amigo lector? Piénselo un poco. Qué tenga un buen día.

 

Luis Humberto.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here