Soy enemigo del cultivo de caña, buenas tierras son mal aprovechadas

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Barloventeando

Soy enemigo del cultivo de caña, buenas tierras son mal aprovechadas

 Por mi actitud refractaria al uso de las tierras veracruzanas para la transa cañera, un amigo me reclamó haciéndome ver que no consideraba el aspecto social de la industria cañera, ni modo, seguiré insistiendo en un mejor aprovechamiento de la caña e impulso a la producción agrícola en invernaderos, hortícola, maderero y frutal.

Un distinguido, exlíder de un partido, exsenador y exalcalde, anda alborotando el cotarro cañero, con el valido argumento de que otro líder de los productores de caña es un farsante, un pillo y enemigo de los auténticos cañeros, arremete contra él, tratando de hacer valer su experiencia como productor cañero y nativo de las vecindades de los ingenios San Pedro y San Francisco, enclavados en el municipio de Angel R. Cabada.

         Estamos en tiempos preelectorales y todo es válido, desafortunadamente para algunos líderes, se les puede voltear el chirrión por el palito, pues su liderazgo, deriva efectivamente de haber podido grillar en su carácter de político  en la zona de A. R. Cabada, sin ser productor cañero en el estricto sentido del concepto, muchos miembros del PRD y PRI, aprovechando sus contactos y aplicación entre los productores del campo cañero, así como con trabajadores de los ingenios, les ha ido tan bien involucrados en la caña, que hoy pontifican sobre la gramínea.

         La caña está de moda, desde que un Gobernador mostró su apoyo al futuro energético del país, fundamentándolo en la producción de bioetanol, todos pretenden ser redentores del campo cañero, productores de caña o industriales azucareros; todo es pura patraña y argumentación de quienes mucho daño han hecho a la agricultura del país y al desarrollo integral de la industria azucarera, sin aplicar recursos o conocimientos orientados con sentido social y productivos en la sucroquímica.

         Los llamados productores de caña y una gran mayoría de los propietarios de terrenos en que se produce la gramínea, son agricultores de paja; el ingenio refacciona, siembra, fertiliza, cosecha, transporta la caña y la procesa en los ingenios, una mayoría de los “productores” son solo observadores, hacen valer su carácter hasta la liquidación que prepara el ingenio y les informa a los “productores” : “Entregaste tantas toneladas de caña que tuvo un rendimiento de sacarosa de tal por ciento, por tanto te toca tal cantidad de pesos, volvemos a hablar para la próxima temporada”. Tan, tan.

         Los industriales han sido en su gran mayoría, cómplices de los funcionarios encargados de hacer producir el campo e industria cañera, culpables o usufructuarios de la política de yoyo que se da en este desafortunado negocio, la cosa se repite muchas veces, solicitan crédito para reparaciones del ingenio y producción en campo, capan una buena parte del crédito y después el gobierno les implementa su FOBAPROA, rescate de los ingenios, declaración de cartera vencida de los créditos y volvemos a empezar, nociva rueca del desastre que sigue girando.

         Hay solo un elemento eternamente vituperado, los asalariados del campo que trabajan de sol a sol por miserables salarios y esclavista trato, ellos no saben de etanol, alta fructuosa, precios internacionales del azúcar, ni participan en la grilla, solo saben sufrir y producir la caña amarga y sus pobres rendimientos. Único camino: arranque de la “SUCROQUIMICA” y justicia para los cañeros, los que trabajan el campo y el ingenio, sin lideres chafas ni falsos redentores. ¡AGUAS!

Noviembre 20 del 2019     lmwolf1932@gmail.com           Luís Martínez Wolf

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