De todo un poco, vivir

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Panoramas de Reflexión

De todo un poco, vivir.

“Tu vida es como un libro. El título que lleva es tu nombre. El prefacio es tu introducción al mundo. Las páginas son las crónicas diarias de tus esfuerzos. El asunto principal de tu libro puede ser la profesión, el negocio, el Amor, la ciencia, la literatura o la religión. Día con día tus pensamientos y actos se inscriben en él, como evidencia de tu éxito o de tu fracaso.

Lo que anotes en cada una de las páginas, es de vital importancia, queda escrito allí por siempre. Un día habrá de escribirse en él la palabra fin, Haz que entonces pueda decirse que tu libro es un modelo de nobles propósitos y servicio generoso al mundo. Sé valiente, esfuérzate, da lo mejor de ti mismo y aparecerá escrito en lo mejor de tu vida. Servir: Tu capacidad de servir a los demás está en proporción directa a la grandeza de tu corazón y a la nobleza de tus sentimientos; de igual manera, a medida que te esfuerzas por compartir, dar, servir y ser solidario, crece y se ennoblece tu ser interior, convirtiéndote en mejor persona, más feliz y con mayores posibilidades de vivir una vida de mejor calidad. Aprender: He aprendido que es muy difícil determinar donde fijar el límite entre no herir los sentimientos de los demás y defender lo que creo. He aprendido que no puedo compararme con lo mejor que hacen los demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo mismo. He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en alguien que debe amar. He aprendido que se pueden requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla. Por eso debo cuidarla. Y seguiré aprendiendo a madurar. Madurez es la habilidad de controlar y equilibrar pensamiento, voluntad y sentimientos. Madurez es paciencia. Es el saber posponer el placer inmediato en favor de un beneficio de largo plazo. Madurez es perseverancia. Es la habilidad para cumplir las metas y sacar adelante un proyecto o una situación a pesar de las dificultades. Madurez es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan su vida explotando posibilidades para al fin no hacer nada. Madurez es la capacidad de encarar disgustos y frustraciones, incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento. Madurez es humildad. Es ser suficientemente grande para decir “me equivoqué” y, cuando se esté en lo correcto, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir “te lo dije”. Madurez significa confiabilidad. Mantener la palabra, superar las crisis. Los inmaduros son maestros de la excusa; son los confusos y desorganizados. Sus vidas son una confusión de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar y buenas intenciones que nunca se convierten en realidad. Madurez es el arte de vivir en paz y armonía con las personas y las cosas que nos rodean. Ser feliz. La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros mismos. La felicidad se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida. La felicidad, ¡es un asunto de valentía!; es tan fácil sentirse deprimido y desesperado. La felicidad, ¡es un estado de ánimo!; no somos felices en tanto no decidamos serlo. La felicidad, ¡no consiste en hacer siempre lo que queramos!; pero sí en querer todo lo que hagamos. La felicidad nace de poner nuestro corazón en el trabajo, y de hacerlo con alegría y entusiasmo. La felicidad, no tiene recetas, cada quien la cocina con la sazón de su propia meditación. La felicidad, ¡no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida! La Vida. La vida es como un laberinto con muchos caminos por tomar. En el diario caminar podemos estrellarnos contra las paredes cuando las circunstancias son difíciles, pero hay que tomar una actitud positiva y de desapego, nada ganamos angustiándonos, preocupándonos y torturándonos con los problemas. Para cualquier dificultad en la vida existe una razón que muchas veces escapa a nuestra perspectiva y no entendemos en el momento. No podemos entender el porqué de todas las paredes del laberinto, a menos que nos elevemos y veamos la figura completa”.

Profunda y sublime reflexión anónima que encierra grandes verdades que pocos se han atrevido a descubrir. Una serie de pensamientos filosóficos valiosos que ennoblecen, engrandecen y exaltan a quienes los puedan llevar a cabo en su vida. Hay cosas en ellos que muchos aún no están preparados para entender, puesto que absolutamente todo tiene su tiempo, aunque es de creerse y entender que no todo valga la pena experimentar en la vida. Sin embargo, todo lo que se quiere bajo el cielo tiene su hora. Vivir, de todo un poco, realmente vale la pena. ¿No lo cree usted así amigo lector? Piénselo un poco. Que tenga un buen día.

 

Luis Humberto.

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