Exigen retirar concesión a Odebrecht

0
47

Abriendo Brecha

Exigen retirar concesión  a Odebrecht

Por: Héctor Saldierna

Durante la “gestión” gubernamental de Javier Duarte ocurrieron muchas cosas y no precisamente positivas. En muchos años los gobiernos municipales se habían encargado de administrar el servicio de agua potable y alcantarillado, antecediendo esa función a la Junta Federal de Mejoras Materiales y al Gobierno del Estado.

Cuando los ayuntamientos asumieron el encargo del sistema lo hicieron bien. Podría decirse que muy bien. Ingenieros muy capacitados, egresados de la UV, fueron los artífices y ejecutaron un trabajo excelente. Rindieron cuentas muy favorables a la ciudadanía.

Nombres como José Tello Allende y Anthar Kuri podrían ejemplificar estas acciones de trabajo profesional, luego de algunos temores que había en las instancias federal y estatal cuando el municipio tomó la estafeta del servicio.

Además  se justificaba una norma fundamental que el agua es un derecho humano, del pueblo y, por lo tanto, tenía que ser manejada por una instancia oficial, de servicio público.

Todo cambia, sin embargo, con la llegada de gobiernos ambiciosos, sin ética y sin ninguna consideración hacia la ciudadanía. Duarte aprobó   a mediados de 2015 la privatización del servicio, avalado con un dictamen del Congreso  subordinado a sus órdenes.

La licitación entonces era entregada a la empresa brasileña Odebrecht y la española Aguas de Barcelona. Ambas empresas caracterizadas por un gran desprestigio. En Saltillo, Coahuila se habla de abusos de parte de Aguas de Barcelona, mientras que en Veracruz y Medellín, Odebrecht  persiste en conflicto con los trabajadores del sindicato “José Azueta” y que desde entonces se encuentran en huelga permanente por la reivindicación de sus derechos laborales.

Sin embargo la situación para Odebrecht se le ha complicado al máximo, sin considerar que a nivel continental ha sido denunciado en varios países por los sobornos a funcionarios para que les otorgasen licitaciones, dictando incluso órdenes de aprehensión en contra de expresidentes en el Perú.

Sólo en México no se ha procedido en contra de la empresa brasileña ni contra funcionarios mexicanos, sí bien Emilio Lozoya se encuentra por ahora prófugo y vinculado con acciones fraudulentas con Odebrecht  y que  en algunas informaciones se mencionaba que Lozoya recomendó a esa empresa con Duarte a fin que les otorgaran las concesiones.

Empero, ahora es la ciudadanía la que ha tomado el toro por los cuernos y para este próximo 21 de agosto se ha convocado a una marcha multitudinaria que iniciará en el Tranvía del Recuerdo hacia el Zócalo para denunciar la serie de anomalías de esta empresa que ha abusado de la ciudadanía veracruzana con elevadas tarifas al cobrar por metros cuadrados de construcción y, también, por ofrecer agua contaminada con el riesgo de provocar enfermedades.

El Ing. Oliver Olmos, presidente de México Transparente, indicó que se han unido una serie de organizaciones civiles para luchar en contra de la revocación de tal licitación y devolver el servicio para el manejo de parte del gobierno municipal. Ocurriría el mismo caso en Boca del Río, automáticamente, por las mismas causas denunciadas.

Confía que en breve el Congreso del Estado dictamine sobre el particular y retire la concesión a las empresas extranjeras que se han  enriquecido de los veracruzanos, porque además no han hecho ninguna inversión.

También dijo que se están elaborando amparos para que las personas dejen de pagar el mal servicio de agua potable. De manera que invita a los ciudadanos para que sumen a esta cruzada para doblegar la felonía de Odebrecht.

Y advierte: “Nosotros no autorizamos que pusieran esas tarifas desproporcionadas, cobros abusivos y tampoco aprobamos pagar por recibir agua sucia que no es potable, a un precio elevadísimo y que, para colmo, se eleva porcentualmente cada año, por encima del índice inflacionario”.

Por lo tanto, dijo, hoy exigimos a todas las autoridades competentes de los tres niveles de gobierno la cancelación de esta abusiva concesión en forma inmediata y que el sistema de agua potable vuelva a ser administrado por un ente público.

Cada día crece el descontento de parte de los veracruzanos y también de los boqueños por los abusos de empresas extranjeras, que en su momento contaron con la connivencia de pésimos gobernantes, caracterizados por su elevada ambición y corrupción.

Y sólo basta recordar que durante el Mundial de  Fut Bol en Rusia en junio de 2018 el expresidente Enrique Peña Nieto había emitido, bajo la euforia futbolera, un decreto para la privatización del agua potable en México. Esto fue una raya más para el tigre, cuya factura fue cobrada el 1 de julio del 2018.

Y pensar que Veracruz habría sido el cruel experimento para replicarlo en toda la nación.

 

Y Hasta la próxima.

 

 

Dejar respuesta