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Carlos Dario Arcos y Edgar Hernández  compartiendo un desayuno mexicano y reafirmando el afecto, la lealtad y las coincidencias y discrepancias, mismas que, entre los amigos sinceros, se deben expresar, como diría Manuel Alejandro, con el alma desnuda y con la pura verdad en los labios. Así lo refiere  Carlos Dario Arcos  en su facebook.

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