Encuentran cuatro abejas vivas dentro del ojo de una mujer

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Con el ojo hinchado, un dolor insoportable y sin poder dejar de llorar, una mujer de 29 años se dirigió al Hospital Universitario de Fooyin, en Taiwán. Al mirar por el microscopio, el médico presenció algo verdaderamente insólito.

Desde una de las cuencas oculares, se asomaban las patas de un pequeño insecto. “Agarré la pata y muy lentamente saqué una abeja. Luego vi otra, y otra y otra. Estaban intactas y todas estaban vivas“, explicó el doctor Hung Chi Ting a Business Insider Singapore.

La mujer de apellido He visitaba el cementerio como parte del festival chino Qingming, que se celebra limpiando las tumbas de los seres queridos. El médico cree que una ráfaga de viento podría haber introducido a las abejas, de unos cuatro milímetros de longitud, en su ojo izquierdo.

“Estas abejas no suelen atacar a las personas pero les gusta beber sudor”, explicó. De ahí, que además de llamarse Halictidae, a estas se las conoce como abejas sudoríparas.

Por su parte, Matan Shelomi, profesor asociado de entomología en la Universidad Nacional de Taiwán, detalló que, además de polen y néctar, las abejas sudoríparas necesitan complementar su dieta con sal. Un estudio realizado este mes por la Sociedad Entomológica de Kansas descubrió que las lágrimas de las personas funcionan para ellas como una alta fuente de proteínas.

Shelomi también reconoció a The Washington Post que es la primera vez que conoce un caso en el que abejas o avispas quedan atrapadas dentro de la anatomía humana. “Estoy seguro de que las abejas se debían estar sobre el ojo y se aplastaron entre el ojo y el párpado. Estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado“, agregó.

Si bien la mujer ha sido dado de alta y se espera que se recupere por completo, Hung resaltó la suerte del asunto. “Afortunadamente no se frotó los ojos por miedo a romper sus lentes de contacto. De haberlo hecho, las abejas podrían haber producido veneno y habría quedado ciega“, describió a BBC.

Mientras, las abejas, aún vivas, fueron enviadas a una organización para seguir siendo estudiadas.

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