Por un Veracruz en paz

0
106

POR UN VERACRUZ EN PAZ
La participación de los ciudadanos en la selección y definición de sus
autoridades de gobierno, no se termina con el voto ejercido en las urnas el día
de los comicios, sino se prolonga en la observación, evaluación y exigencia de
los compromisos anunciados en los tiempos de campaña.
Debemos recordar que quien asume una responsabilidad pública sabe que
debe dar cuentas a los ciudadanos; debe ser consciente de que su labor estará
siempre sometida al escrutinio público. Dado que el gobernante ha recibido un
encargo de parte de los ciudadanos y como tal administra bienes que no son
suyos, no le debe extrañar que se le exija eficiencia, honradez y transparencia
en las funciones que desempeña.
La llegada de una nueva administración en el gobierno de Veracruz, el día 1 de
diciembre de 2018, generó muchas expectativas en los ciudadanos. La gente
se ilusionó por la llegada de un nuevo gobierno dado que las promesas de
campaña habían sido muy generosas.
Sin embargo a medida que pasan los días, se van acumulando algunos
fracasos. Pareciera que hay muchas cabezas y que las torpezas de unos pocos
están echando a perder el poco trabajo de otros. La gente ha ido perdiendo la
confianza. Lamentablemente el desánimo y el desencanto van ganando
terreno. Y es que no se puede invocar la novatez ni la curva de aprendizaje
para justificar los desaciertos que en estos 74 días de la nueva administración
gubernamental de Veracruz están a la vista de todos.
No estamos para improvisaciones, seguramente se necesita evaluar los
resultados y la eficiencia de los colaboradores del gobierno. Hay señales claras
de que algunos “recomendados” no están funcionando, y por lo mismo es
tiempo de tomar decisiones. Se observa que falta oficio político y que el
ambiente se está enrareciendo. No hay que esperar a que el Estado se
encienda, para actuar.
Se requiere dirección, un proyecto bien definido y mejores resultados ante las
grandes necesidades que vive la gente. ¡Ya no queremos más sangre
derramada en Veracruz! ¡Ya no más muertes y desapariciones! ¡No más
ejecuciones, ni violencia! ¡No más dolor y miedo en la población! Queremos un
Veracruz en Paz y el gobernante debe trabajar sin descanso hasta no lograrlo.
Lamentamos la pena y el sufrimiento que enfrentan muchas familias
veracruzanas a causa de sus hijos devorados por la imparable violencia que
caracteriza a nuestro Estado. Nos unimos al clamor generalizado de la gente
que espera que ya se resuelvan los grandes problemas que nos aquejan. Las
autoridades gubernamentales no pueden perder el tiempo en pleitos sin
sentido, en caprichos infantiles que causan el enfado de la sociedad. Se
necesita una verdadera transformación que traiga oportunidades de progreso a
los ciudadanos, no que los enfrente en bandos de buenos y de malos.
Lamentamos la situación de violencia e inseguridad que se ha incrementado en
las últimas semanas. Este ambiente de violencia afecta el tejido social, lastima
a las personas, las envenena con el resentimiento, el miedo, la angustia y el
deseo de venganza. Todos los días, los medios de comunicación dan cuenta
de asesinatos, secuestros y levantones; ya no es extraño escuchar balaceras,
incluso en lugares concurridos. Muchas personas viven con la angustia de
sentirse indefensas ante la amenaza de la violencia.
Por otra parte, vemos con esperanza el despertar de la sociedad civil que se
manifiesta en contra de la corrupción y de la impunidad y que se mantiene
alerta del proceder de sus gobernantes, reclamando sus derechos y
defendiendo las instituciones y sus libertades.
Vemos con buenos ojos la propuesta de Coparmex Veracruz y del Sistema
Estatal Anticorrupción de promover la iniciativa HACIA UNA AGENDA
CIUDANA ANTICORRUPCIÓN donde están incluidos los 11 compromisos
anticorrupción propuestos desde Coparmex Nacional. A través de esa
iniciativa se busca “fortalecer la promoción y desarrollo de políticas y acciones
en materia de rendición de cuentas, prevención y combate a la corrupción;
fomento a la cultura de la legalidad, ética ciudadana y conciencia social”.
Esperamos que las cosas mejoren. Desde nuestra identidad, estamos
dispuestos a colaborar en la construcción de una cultura de paz y de vida, que
traiga nuevos horizontes y contribuya a la reconstrucción del tejido social.
Pbro. José Manuel Suazo Reyes
Director
Oficina Comunicación Social
Arquidiócesis de Xalapa

Dejar respuesta