Carlos Melesio Toledano, Un mártir de la Educación desconocido.

Por: Luis Humberto Muñoz Vazquez

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Panoramas de Reflexión

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“Es loable como los pueblos a veces intentan recrear su propia historia, ya sea para enaltecer sus valores heroicos o simplemente para que los hechos trágicos que les tocó vivir, no se repitan. Tal es el caso de la Localidad de Buenavista, Tlapacoyan, Ver., donde la Escuela Primaria lleva por nombre “CARLOS MELESIO TOLEDANO” pero muy pocos pobladores saben por qué.

Existen personas de la Localidad preocupadas por difundir el hecho histórico que vivió su comunidad en 1936, y que otorga el nombre a su escuela. Situación muy poco conocida, al extremo de que si se les pregunta a algunos pobladores o alumnos porqué la escuela se llama así, desconocen la respuesta. Instados por una madre de familia, nos dimos a la tarea de investigar en el archivo histórico de Tlapacoyan para documentar esta nota pero no existen datos al respecto. Sin embargo, existe en el acervo anecdótico que la tradición oral ha hecho perdurar entre los pobladores más antiguos, el cual  es necesario rescatar del olvido y plasmarlo en el imaginario colectivo de manera escrita para que todos conozcan lo sucedido y aprecien o enaltezcan sus valores históricos. En Buenavista, en 1936, el 21 de abril para ser exactos, ocurrió una de esas abominables y vergonzosas historias que ocurrieron de manera frecuente en el Bajío y en el Occidente mexicano durante la “Guerra Cristera”, uno de los episodios más incongruentes de la Historia Nacional. Si bien en esas regiones la guerra había llegado a su fin desde 1929, en esta región centro–norte del estado de Veracruz apenas empezaba, mezclada con tintes anti agraristas: Mencionan algunos pobladores que sus tíos, padres o abuelos han contado a través del tiempo que el día mencionado, llegaron a clases a su escuela y se encontraron a muchos hombres que hablaban con voces alteradas con su profesor, quien al verlos, valientemente intentó protegerlos y les dijo que ese día no habría clases, que se retiraran a sus casas, pero los alumnos, viendo la actitud amenazante de las personas ahí reunidas, se escondieron en las proximidades y pudieron ver como leyeron un documento a su maestro quien intentó responderles pero ellos empezaron a golpearlo, lo derribaron y lo amarraron con alambre de púa. Algunos alumnos corrieron a pedir ayuda pero no había hombres en el pueblo ya que estaban en sus faenas, solo encontraron a un poblador cuyo domicilio quedaba un poco lejos – “allá por la Cruz Blanca”, en tanto, los facinerosos prendieron fuego al cuerpo maltrecho, pero ¡Vivo! del Profesor, para posteriormente incendiar el aula que era su escuelita. Cuando llegaron las personas a intentar ayudar solo encontraron a algunos niños llorando, el cuerpo calcinado de su maestro y su escuela convertida en cenizas. Carlos Melesio Toledano, el joven maestro nacido en Altotonga, murió por la ignorancia y la necedad de quienes habían sido instados por el clero y las fuerzas reaccionarias de nuestro país a una guerra fratricida e incongruente. A pesar de que había sido advertido de un posible ataque, no abandonó su escuela y por la forma como intentó salvaguardar a sus alumnos, le da tintes heroicos al hecho. Su muerte sirvió de advertencia para las localidades vecinas como las de Pochotitan y Eytepequez, que también sufrieron estos ataques, pero en la primera, los alumnos defendieron valientemente a su maestro cubriéndolo con su cuerpo y sus atacantes solo lograron cortarle una oreja mientras llegaba la gente a protegerlo y en la segunda, la maestra fue disfrazada de campesina y escondida por los pobladores salvando su vida. Y así, en otros puntos de la región, también los maestros lograron huir. Es innegable que esto causa malestar e impotencia y nos recuerda que nuestra Historia está llena de vergonzosos episodios, el desconocimiento de ellos es también una forma de eludir el compromiso de evitarlos. Por ello, es muy valioso que este acervo oral, aún vivo en la Localidad de Buena Vista, perdure y sea difundido”.

 

Crónica de un deleznable acontecimiento histórico, por las despreciables acciones en el documento narradas, acaecido en Buenavista, localidad del vecino municipio de Tlapacoyan, Ver., cuyo relato y referencias: “Altotonga, Un pueblo con historia” de Miguel Baltazar Vázquez. Pág. 231. Y bastas referencias orales del acervo anecdótico de los pobladores de la Localidad, me fue proporcionado y comprobado para su difusión por mi querido Amigo el Profesor Filemón García Zacarías, destacado escritor tlapacoyense, hombre preocupado también por rescatar hechos históricos inéditos que incrementen el acervo cultural de su región. Excelente aporte cultural. Muchas gracias amigo lector. Que tenga un buen día.

 

Luis Humberto.

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