¡El cielo: la bondad eterna de dios para usted!

Por: Fernando Fabricio Cancela Marquez

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Por: FERNANDO F. CANCELA

 

Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida,

y en la casa del Señor viviré por siempre.
Salmo 23:6

 

No sé si en su casa mi apreciado lector (a), tuvo alguna vez un almanaque que en su imagen se presentaban dos caminos; uno que conducía al cielo por una escalera larga y ascendente donde al final se podía ver la trinidad de Dios, y el otro camino hacia el infierno, por una escalera descendente donde se alcanzaban a observar las llamaradas y un Satanás ataviado de rojo, cuernos y tridente.

 

Obviamente hacia el cielo se podía ver que subía por las escaleras la gente buena que en la tierra había hecho las cosas bien, que había llevado una vida apegada a las normas de Dios, y hacia el infierno, era conducida toda la gente mala; arlequines, y gente con antifaces saliendo de la fiesta eterna y algunos otros con la botella de licor en la mano y en la boca.

 

Recuerdo de niño que en un clavo de la cocina de mi casa, fueron colocados diferentes almanaques con imágenes hermosas, pero esa en particular, se me quedó grabada; me hacía reflexionar que tenía que portarme bien para poder ir al cielo; que tenía que hacer buenas obras en la tierra para poder estar con el padre; ahora sé que nadie va al cielo, ni por portarse bien, ni por hacer buenas obras, al cielo se va por fe y nada más.

 

Por otra parte, si Dios es bueno con sus hijos, esto no puede ser solo por el tiempo en que dure nuestra vida… tiene que ser para siempre. Si la esencia de Dios es su bondad, esta cualidad tiene que ser para la eternidad, que terrible sería que Dios fuera bueno solamente durante algún tiempo.

 

Es por eso que el cielo es sin duda la bondad eterna de Dios. El cielo es el lugar en el que todos los que creen en Jesús experimentarán la bondad de Dios para siempre; ¿no cree usted que esa sea una buena noticia?

 

Si Dios es bueno siempre, a quien no le gustaría experimentar esa bondad; pues déjeme decirle que Dios tiene reservado un lugar para nosotros en donde manifestará su bondad para todos los que creen en Él, todo el tiempo.

 

En el versículo 6 del Salmo 23, dice que la bondad de Dios me seguirá todos los días de mi vida, esto nos da luz para afirmar que Dios es bueno todo el tiempo, que la bondad de Dios me seguirá todos los días de mi vida, no tan solo algunos días.

 

En realidad en el Salmo 23, no trata solamente de Usted o de mi o sobre nuestra confianza en Dios, se trata de la bondad de Dios para todos sus hijos. Ahora bien, en el Salmo 23 en su última declaración dice así: “Y en la casa del señor viviré para siempre.”

 

La frase la casa del señor puede significar dos cosas, la primera es el templo de Jerusalén, puede ser que el Rey David quien escribió el Salmo 23, esté pensando quiero estar en el templo, cosa que a él, le gustaba mucho, esto lo podemos afirmar porque en el Salmo 84, el Rey David escribe la pasión que siente por estar en la casa de Dios, sin embargo, la mayoría de los eruditos y teólogos dicen que la frase la casa del señor, se refiere al cielo, no a la casa de Dios aquí en la tierra, sino a la casa de Dios en la eternidad, es decir, la vida no termina aquí en la tierra, sino que Dios será bueno con Usted y conmigo aun después de que muéranos y en la casa del señor viviremos por siempre.

 

Pero… ¿qué es el cielo? ¿Qué hay en el cielo? ¿Qué vamos hacer en el cielo?

 

¿Qué es el cielo?, la respuesta que da la Biblia con relación a esta pregunta se encuentra en la Carta del Apóstol Pablo a los Efesios capítulo 2 y versículos del 5 al 7 que dicen: “… Nos hemos salvado gracias al amor de Dios. Dios al resucitar a Jesucristo, nos resucito y nos dio un lugar en el cielo, junto a Él. Hizo esto para mostrar, en el futuro, la bondad y el gran amor con que nos amó por medio de Jesucristo.”

 

Esta es la máxima expresión de la bondad de Dios para nosotros, no es así, no solo dijo voy a ayudarte cuando estés deprimido, voy a darte fuerzas cuando estés débil, voy a darte las provisiones cuando te hagan falta, te ayudaré cuando estés en necesidad, cuando estés asustado yo estaré contigo, además de todo eso dice, quiero que estés conmigo después de que mueras por siempre y para siempre y nunca morirás.

 

Esto es fenomenal, ahora, ¿por qué hace Dios eso? ¿Por qué nos da Dios un lugar con Cristo en el cielo? El texto dice que Dios hizo esto para mostrar en el futuro la bondad y el gran amor con que nos amó por medio de Jesucristo. Dios nos dice, quiero que comprendas que mi bondad no tiene fecha de caducidad, mi bondad no se limita aquí a la tierra, mi bondad para ti es para el resto de tu vida y tu vida es por siempre y para siempre; tengo para ti planes de largo alcance, no tan solo los 90 o 100 años que vas a vivir en esta hermosa tierra que hice para ti, sino para siempre y por siempre estaré contigo a lo largo de toda la eternidad, por tanto, Dios ha destinado un lugar en el que nos mostrará su gran amor eternamente.

 

Lo que la Biblia dice acerca del cielo y todo lo que nos han explicado y hemos visto en las películas acerca del cielo, debo decirlo, está completamente equivocado; porque nunca he visto una película que realmente le atine a como es el cielo, incluso las películas cristianas no lo han expresado y explicado bien, porque el cielo es en muchas maneras inexplicable o incomprensible al tamaño de nuestro cerebro, se requeriría de un cerebro del tamaño de una enorme roca de la montaña más alta del mundo para poder entender lo que es el cielo.

 

No tenemos la capacidad cerebral para entender realmente lo grandioso e increíble que es el cielo y todas las imágenes que podamos tener sobre el cielo son muy inferiores e imperfectas que nos hacen pensar que el cielo suele ser un lugar muy aburrido.

 

Pero, ¿qué es el cielo en sí?, bueno la Biblia enseña algunos puntos importantes acerca de lo que es el cielo, y dice que el cielo es un lugar real, no un estado emocional, no son nubes, no es un sueño, tampoco es un tipo de subsistencia o una aptitud mental, sino un lugar real. El libro de Juan capítulo 14 y versículo 2 y 3 dice así (son palabras reales de Jesús): “En el lugar de mi padre hay muchas viviendas… voy a prepararles un lugar. Y, si me voy y se los preparo, vendré para llevarlos conmigo. Así ustedes estarán en donde yo esté.”

 

Jesús decía a sus discípulos que en la casa de su padre, que también se le llama el paraíso o el trono de Dios; hay muchos términos para describir el cielo en la Biblia, pero Jesús está hablando aquí acerca del cielo y dice que en el hogar de su padre hay muchas viviendas donde les preparará un lugar a sus discípulos “y si me fuere y se los preparare vendré y los llevaré conmigo para que donde yo esté, ustedes también estén.”

 

Estas palabras fueron dichas después de que Jesús murió en la cruz; después de que resucitó, luego entonces, el cielo es un lugar real; por tanto Usted y yo ya tenemos asegurado un condominio en algún lugar del cielo. Dios está planeando para Usted y para mí, el lugar en donde quiere que pasemos con Él la eternidad; ¿por qué?, porque Dios es nuestro padre celestial y quiere que sus hijos vivamos con él en su casa para siempre; así que es un lugar físico, es un lugar real, no es el estado emocional que nos han inculcado que el cielo son las nubes, no, el cielo es un lugar más que real.

 

Y dos, es un lugar permanente, que durará para siempre; la 2da. Carta de Pablo a los Corintios dice así: “Pero en cielo tenemos una casa permanente, construida por Dios y no por seres humanos.”

 

Luego entonces, otra de la características del cielo es que es una casa permanente; en este planeta tierra todas las cosas cambian, hacen una construcción y luego la derrumban para construir otra cosa, se imagina que así ocurriera en el cielo, no, el cielo es un lugar permanente que no será derrumbado para construir otras cosas, más bien, es un lugar de permanencia, ahí pasaremos si Dios así lo quiere, billones y billones de años, por toda la eternidad.

 

La tercera cosa que debemos tomar muy en cuenta es que es un lugar reservado solamente para la familia de Dios, o sea que el cielo no será para todos, no toda la humanidad va estar en cielo, hasta hay un refrán popular que reza así: “si todos vamos a caber en el cielo… pues aquí más”, esta es una declaración muy piadosa y este artículo no trata de causar ni polémica ni temor a la gente, pero cuando hablamos del cielo, se tiene que ser muy honesto y debo decirle que el cielo no es para todos, es decir, si todo el mundo pudiera ir a cielo, luego entonces, el cielo sería un lugar lleno de celos, envidias, chismes, lleno de guerra, lujuria, violaciones, prostitución, secuestros, extorciones, asesinatos, descuartizados y todas estas cosas que actualmente existen; entonces el cielo no sería diferente a la tierra, el cielo sería como lo es aquí en nuestro querido país.

 

Ya no tendría caso que existiera el cielo, pues ya existe la tierra, para que querríamos el cielo; si Hitler pudiera ir al cielo se imagina, quien querría ir a donde él esté u otros conocidos históricamente como genocidas pudieran ir al cielo entonces cual sería lo especial de ir al cielo, por tanto, el cielo no será para todos, el cielo es solamente para los hijos de Dios; el cielo es la casa del padre y solo sus hijos entrarán en el cielo.

 

Y quizás se pregunte, ¿cómo sucederá eso?; será mi apreciado lector (a), lo que nuestra decisión nos diga; es decir, nosotros podemos elegir si queremos ser parte de la familia de Dios, eso depende de nosotros mismos, Dios nos invita a todos a ir al cielo, pero no todo el mundo va porque no todo el mundo está dispuesto a cumplir con las condiciones de Él.

 

Luego entonces, la condición para ir al cielo es que aceptemos la gracia de Dios en nuestro corazón, que aceptemos su perdón, que nos demos cuenta que nunca podríamos llegar al cielo por nosotros mismos; necesitamos un plan para ir al cielo y ese es el plan de Dios, es lo que nosotros llamamos en términos coloquiales el plan de la salvación que se encuentra en el libro de Apocalipsis 22:27 que dice así: “… Solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero.”

 

La palabra de Dios es muy clara, por tanto, nosotros podemos crear dichos, mitos y refranes que nos tranquilizan, pero la verdad es que la gente no leemos la Biblia, mucho menos analizamos lo que dice la palabra de Dios y la palabra de Dios dice que solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero, es decir, que Dios tiene un libro en cielo en el cual están escritos los nombres de los que estarán ahí con Él, luego entonces, solo Dios lo sabe por eso es muy importante que Usted y yo, tomemos una sabia decisión para que podamos tener una reservación en el cielo.

 

La pregunta aquí sería, ¿y cómo me inscribo en esa lista o relación de nombres? ¿Cómo y quién me anota ahí? ¿Cómo le hacemos para que nuestro nombre este en ese libro de la vida del Cordero? Debo decirle que la cosa es muy sencilla porque las cosas de Dios no son complicadas, son muy sencillas y debemos hacer lo que Dios dice que hagamos, debemos ser obedientes con Él.

 

Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al padre sino por mí”, luego entonces, tenemos que poner toda nuestra confianza en el hijo de Dios, en el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el que fue sacrificado en la cruz por mí y por Usted para no tener que pagar nuestros pecados, Él pagó por mis pecados y yo pongo toda mi confianza en Él, le entrego mi vida entera, le entrego toda mi confianza y me convierto en su seguidor y el momento que Usted y yo hagamos eso, entonces nuestro nombre será registrado en el libro de la vida del Cordero.

 

Porque todo mundo pensamos que ir al cielo es una cosa automática pero déjeme decirle que no es así; evidentemente, hay un libro de registro en el cielo, tenemos que contar con esa reservación, no solo morimos y luego decimos ahora me gustaría ir al cielo, no tenemos que realizar una reservación previa; una reservación anticipada, pero, ¿cómo hacemos era reservación anticipada? Bueno entregándole nuestra vida a Jesucristo y poniendo toda nuestra confianza en Él, siguiéndole con todo el corazón.

 

El cielo entonces no es para todos, sino para los que creen en Cristo, no es para los que no creen, no sé cómo alguien que no quiere a Dios en su vida, ahora que muere va querer estar con Dios por toda la eternidad. Dígame Usted mismo mi apreciado lector (a), si esto tiene lógica. Alguien que mientras vivió con excesos y siempre expresó, “yo no creo en ti”, “no me gustas”, “yo quiero hacer lo que yo quiero a mi voluntad”, “quiero vivir mi vida a mi manera”, y ahora que ya murió va querer estar con Dios por la eternidad, ¿Usted cree en esto?

 

Muéstreme a la persona que dice: “quiero vivir mi vida lejos de Dios”, “quiero ser mi propio Dios”, “quiero tomar mis propias decisiones”, “quiero desobedecer lo que Dios dice que hagamos”, “quiero hacer lo que me da la gana”, luego entonces, por qué esa persona diría cuando se muera, ahora quiero pasar el resto de mi vida contigo… no tiene sentido.

 

Dios dice y Jesús dice, si no me quisiste durante toda tu vida en la tierra hermosa que te di, porque querrías ahora estar conmigo en la eternidad. Ve mi apreciado lector (a) que Dios no envía a nadie al infierno, cada quien va al infierno por su propio gusto, y no hay términos medios, el limbo y el purgatorio donde supuestamente andan las almas en pena, no existe, lo único que existe son el cielo y el infierno, nosotros somos los que elegimos; la persona es la que elige, si yo digo: “No quiero hacerlo a tu manera”, “no quiero creerte”, “no quiero obedecerte”, “no quiero que seas mi señor”, “quiero alejarme de ti”, ¿a quién entonces le echaré la culpa si voy al infierno.

 

Dios nos dice: tienes una opción, te doy una opción; quieres vivir en mi casa, aquí están las reglas de la casa; y todo es muy simple, Él nos pide confiar en Él para nuestra salvación, porque entonces no podemos ser lo suficientemente buenos para que entremos en un lugar tan perfecto como lo es el cielo; Dios dice: me pides perdón, aprendes a amarme tanto como te amo yo a ti, te he creado con un propósito y uno comienza a vivir con ese propósito, entonces yo te reservo un lugar y pasarás aquí toda la eternidad, pues solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero; luego entonces, el cielo es un lugar real, permanente y reservado.

 

Ahora, ¿Qué es lo que hay en el cielo?

La Primera Carta de Pablo a los Corintios capítulo 2 y versículo 9 dice así. “Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman.”

 

Eso es el cielo; nadie ha visto que es el cielo, nadie ha oído lo que es el cielo, ninguna mente ha imaginado lo que Dios ha preparado para quienes le aman; Dios tiene preparado para nosotros una gran sorpresa, una sorpresa eterna para todos aquellos que confían y creen en Jesús.

 

Piense mi apreciado lector (a) en la mejor cosa que podría experimentar en su vida, la más placentera, la más hermosa y maravillosa, la cosa que Usted diga esto es lo que yo más deseo, pues déjeme decirle que el cielo es mucho mejor que eso que Usted está pensando; nadie ha imaginado lo genial que es, lo increíble y placentero que es el cielo.

 

La razón por la que la mayoría de la gente no quiere ir al cielo es porque todo lo que hemos aprendido sobre el cielo está equivocado, en todas las películas sus directores se han imaginado el cielo totalmente blanco y yo me pregunto, ¿por qué un Dios que inventó los hermosos colores haría el cielo totalmente blanco?, entonces la gente piensa, “no, si así es el cielo no quiero ir pues todo debe ser muy aburrido”.

 

Luego para acabarla algunos autores piensan que en el cielo vamos a tener alas que agitaremos cuando así lo deseemos y una aureola, pero no será así, no seremos ángeles rubios en el cielo; tampoco vamos a estar brincando con nuestras sandalias de nube en nube tocando el arpa; imagine toda una eternidad tocando el arpa, pues nos aburriríamos nada más de pensarlo; si Dios nos pone a tocar “La Bamba” en el arpa, pues qué bueno, pero eso será otra cosa; mejor nos quedamos aquí en la tierra que Dios nos ha dispuesto de colores hermosos.

 

Todas estas películas que nos han tratado de explicar cómo es el cielo, sus directores no han leído la Biblia, pues lo han pintado muy aburrido, por eso nadie quiere ir al cielo. La Biblia dice que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado, lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman; por tanto, no tenemos idea de lo que será para nosotros el cielo; luego entonces, ¿el cielo es como lo han descrito las películas?, por supuesto que no. ¿Alguien tiene una idea de cómo va ser el cielo?… Nadie.

 

Si ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado; pues yo tampoco puedo explicarle aquí que es lo que hay en el cielo; tal vez viva con la expectativa de que será una cosa espectacular, pero no puedo decirle que es; ahora bien, si puedo decirle sobre algunas cosas que no hay en el cielo, para que le dé una idea de que cosas si hay en el cielo.

 

En el libro de Apocalipsis del Apóstol Juan capítulo 21 y versículos del 22 al 27 y luego capítulo 21 versículo 4, hablan sobre lo que no habrá en el cielo y son 9 cosas las que no habrá en el cielo, el Apóstol Juan dice: “No vi ningún templo en la ciudad, porque el señor Dios todopoderoso y el Cordero son el templo”; luego entonces lo primero que no habrá en el cielo es templo, ¿por qué no habrá templo? Porque en el cielo no se necesita; nosotros necesitamos ir a la iglesia o al templo aquí en la tierra, pero en el cielo no va a ser necesario el templo, porque Dios es el templo, su presencia será tan inmediata que no necesitaremos ir a ningún templo.

 

El versículo 23 dice que la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna porque la gloria de Dios ilumina la ciudad y el Cordero es su luz, luego entonces, no habrá ni sol, ni luna en el cielo porque no son necesarios, la ciudad no necesita este tipo de luz porque Dios la ilumina.

 

El versículo 24 dice que las naciones caminarán a la luz de la ciudad y los reyes del mundo entrarán en ella con toda su gloria; las puertas nunca se cerrarán al terminar el día porque ahí no existe la noche, luego entonces, en el cielo no habrá noche por lo tanto no se cerrarán las puertas, y… ¿por qué no se cierran las puertas? Porque no hay amantes de lo ajeno, no hay ladrones, no hay crimen, no hay delincuencia organizada ni desorganizada; aquí en la tierra tenemos que poner doble puerta, doble candado y doble cerrojo, nos protegemos porque vivimos en un mundo en donde existen hombres y mujeres malos que siempre están haciendo daño a los demás, de hecho, todavía existen algunos poblados en donde la gente tiene confianza en los demás y no cierra las puertas de su casa, y bueno, así será el cielo en donde no hay inseguridad, por tanto las puertas estarán abiertas.

 

Vea lo que dice el versículo 27: “No se permitirá la entrada a ninguna cosa mala, ni tampoco a nadie que practique la idolatría y el engaño, solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero”; luego entonces, no se permitirá la entrada a ninguna cosa mala; en el cielo no hay nada inmoral; razón por la cual algunas personas probablemente no quieran ir al cielo, porque ellos preferirán un lugar en donde si habrá mucha inmoralidad y ese lugar es el infierno.

En el cielo no hay engaño, ni chismes, ni envidias; todo mundo dirá la verdad; nadie podrá decir mentiras, pues no habrá ninguna posibilidad de mentir y por fin viviremos en un mundo en donde la gente se hablará con la verdad, solo podrán entrar aquellos que tengan su nombre en el libro de la vida del Cordero.

 

Apocalipsis 21:4 habla sobre algunas otras cosas que no habrá en el cielo: el Apóstol Juan narra: “Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y también el mar”; el verso 4: “Él le secará toda lágrima de los ojos”; luego entonces, en el cielo ya no habrá más llanto, no más lágrimas, ni dolor; no habrá más tristeza, ni muerte, y remata diciendo, “todas estas cosas ya no existirán más.”

 

Algunas de las cosas que si habrá en el cielo se encuentra en Apocalipsis 22:1-5: “Y el que estaba sentado en el trono dijo miren, hago nuevas todas las cosas; escribe esto porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza”. El capítulo 22:1-5 dice también: “Luego el ángel me mostró un rio”; luego entonces en el cielo habrá un rio hermoso y desbordante con el agua de la vida; ya casi nos acabamos los ríos en el planeta, encontrar un rio que no esté contaminado y seco cuesta mucho trabajo encontrarlo pero en el cielo habrá un rio con el agua de la vida; “era transparente como el cristal y fluía del trono de Dios y del Cordero”; el versículo 2 dice: “Fluía por el centro de la calle principal, a cada lado del rio crecía el árbol de la vida”; es decir que en el cielo habrá árboles; “…el cual produce 12 cosechas de fruto y una cosecha nueva cada mes, las hojas se usaban como medicina para sanar a las naciones.”

 

El versículo 3 dice: “Ya no habrá más maldición sobre ninguna cosa porque allí estará el trono de Dios y el Cordero y sus siervos lo adorarán”; entonces en el cielo habrá adoración; el versículo 4 dice: “Verán su rostro y tendrán su nombre escrito en la frente”; el versículo 5: “Allí no existirá la noche, no habrá necesidad de la luz de las lámparas ni del sol porque el señor Dios brillará sobre ellos y ellos reinarán por siempre y para siempre”; así que hay cosas que no habrá en el cielo como por ejemplo:

 

No habrá accidentes, dolores, ansiedad, estrés, y si usted batalla con las hormigas o las cucarachas debo decirle que en el cielo no habrá ni hormigas ni cucarachas, no habrá tiranos, ni corazones rotos, malos días, tampoco habrá calvicie, en el cielo no hay Cáncer, ni crimen, ni Diabetes, no hay problemas de autos, socavones, ni celulitis, no hay callejones sin salida, no habrá platos sucios porque no habrá comida, lo más seguro es que comeremos si es que llegamos al cielo de esos doce frutos de los que habla la Biblia, no hay pañales sucios, ni tampoco demencia, todos seremos personas inteligentes; en cielo no habrá terremotos, no hay errores, no hay fracaso ni basura, no hay hambruna, ni irritación por el tráfico vehicular.

 

No hay inseguridad ni injusticias; no hay indigestión, ni tampoco gastroenteritis; no habrá temporadas melancólicas, ni abogados, ni políticos corruptos, no habrá policías; no habrá malos entendidos, ni falta de comunicación, no habrá sancudos ni chaquistes; no habrá pelo en la nariz, ni ancianos, ni prejuicios, no habrá campañas políticas, guerra sucia, ni fraude electoral; no habrá peleas de ningún tipo, ni racismo, ni campos de refugiados, no hay línea de retroceso, en pocas palabras no habrá tantas cosas que nos causan tanto dolor, todas esas cosas negativas de contaminación ambiental, en el cielo no habrá nada de esto, todas estas cosas han sido superadas.

 

Para finalizar quiero explicar ¿qué vamos a hacer en el cielo?; en el cielo seremos reunidos con los que aman a Jesús, esto es lo primero que vamos a hacer; porque alguien nos ha metido en la mente que en el cielo no vamos a hacer nada; ¿qué pensaría de un lugar en donde no vamos hacer nada? porque si necesitamos descansar, si necesitamos dormir pero le parece bien que con unos 500 años que nos aventemos de descanso ya estemos listos para seguir, pero que haremos el resto de los billones de años que viviremos en la eternidad, por eso la gente no quiere ir al cielo porque piensan que será algo muy aburrido porque dicen que en el cielo no vamos hacer nada, pero no es así y la primera cosa que haremos es que seremos reunidos con los que aman a Jesús.

 

La Primera Carta de Pablo a los Tesalonicenses 4-17 dice: “… Allí todos juntos nos encontraremos con el señor Jesús? Luego entonces, hay una cosa que a Usted y a mí que amamos a Jesús nos encantaría saberla, ¿sabe que vamos a hacer en el cielo?, vamos a reunirnos con las personas con las que nosotros amamos y que aman a Jesús y vamos a pasar tiempo juntos.

 

El Pastor de la Primera Iglesia Bautista de Xalapa, Armando Díaz Salazar, quien es muy sociable, nos decía durante una predicación dominical que a él le gusta mucho pasar tiempo con la gente que quiere, pasar tiempo con sus amigos, tomar café con alguien, desayunar o cenar con alguien y decía: “que hermoso es reunirse y pasar un tiempo juntos y eso es lo que más quiere hacer la gente; no sé si les ha pasado que estás reunido con tus amigos y no quieres que pase el tiempo, porque no te quieres ir, y si te tienes que ir, es porque tienes que trabajar.” Y bueno, pues esto es lo que vamos a poder hacer por toda la eternidad reunirnos con Jesús y con los que más queremos.

 

La Carta del Apóstol Pablo a los Colosenses 3:24 dice: “Recuerden que el señor los recompensará con una herencia y que el amo a quien sirven es Cristo.” Por tanto, seremos recompensados por nuestra fe, esperanza y amor; una de las cosas que en el cielo va a ocurrir es que Dios nos va a honrar; Dios nos va a recompensar; porque una de las cosas que los seres humanos necesitamos es el reconocimiento continuo; Usted y yo necesitamos ser reconocidos; ¿cómo se siente mi apreciada lectora cuando su esposo le dice?: “Gracias mi amor, que rica comida preparaste”., pero los esposos cometemos el error de no decirles nada a nuestras esposas, pero los seres humanos necesitan ser reconocidos y en la eternidad Dios estará haciendo eso, el Señor lo recompensará con una herencia.

 

Por último, debo decirle que seremos asignados a trabajar en algo que disfrutamos, es decir, que en el cielo no vamos a estar sin hacer nada, no, Dios nos va a asignar trabajos pero los trabajos que vamos a realizar son aquellas cosas que nos dará gusto hacerlas. ¿Qué es lo que más le gusta hacer?, es posible que no me pueda contestar esta pregunta de momento, pero si ya determinó que es lo que le gusta hacer; será aquello que se levantaría muy temprano por la mañana sin que nadie lo presione a realizarlo, lo haría porque simplemente le gusta hacerlo.

 

En el cielo haremos cosas con las que nos sentiremos satisfechos, le vamos a decir a nuestro padre celestial, “yo quiero hacer eso, me das permiso de hacerlo”, y el padre entonces le dirá: “Si hijo hazlo porque eso te da satisfacción y placer.”

 

Mateo 25:21 dice así: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor.”

 

Lo que él señor nos quiere decir es que si fuimos personas fieles aquí en la tierra, si lo que el señor le asignó en esta tierra lo hizo bien con lo poco, entonces Dios lo pondrá a cargo de mucho más en el cielo. Si Usted es fiel con las posesiones que Dios le dio en la tierra, entonces no dude que Dios le dará muchas más posesiones en el cielo. El premio que Dios da a los que hacen bien su trabajo, a los que hacen bien su ministerio en esta tierra, Dios le dará más allá en el cielo. Aquí la pregunta sería, ¿cómo está usando los talentos que Dios le ha dado, su tiempo, su dinero, sus oportunidades? ¿Cómo las está usando?, porque de eso va a depender como Dios en el cielo y en la eternidad le dará mucho más.

¿Ha arreglado este asunto del cielo? ¿Está listo y preparado? ¿Está seguro que su nombre ya fue escrito en el libro de la vida del Cordero? Si no lo ha hecho, hoy mismo lo puede hacer mi apreciado lector (a), hoy mismo puede tomar una decisión vital… una decisión crucial.

 

Si puede busque en Youtobe o en Google y escuche la hermosa canción “Yo te busco” de Marcos Witt y dígale a Dios con fe, lo que dice su letra; pero sobre todo… búsquelo y sígalo con fuego en el corazón.

 

“Yo te busco”
Yo te busco,

Yo te busco

Con fuego en mi Corazón
Yo te busco, Yo te busco

Recibe mi adoración

Te anhelo!
Te necesito!

Te amo! más que a mi ser

Yo te busco, Yo te busco
Con fuego en mi Corazón

Yo te busco, yo te busco
Recibe mi adoración

Te anhelo!
Te necesito!

Te amo! más que a mi ser

Te anhelo!
Te necesito!

Te amo! más que a mi ser

Más que a mi ser

Más que a mi ser.

 

Correo Electrónico: dere.cancela@gmail.com

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