Campañas electorales y economía

Por: Lino Perea Flores

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Lino Perea Flores

Abriendo Brecha                                 
                  LUNES 14 DE MAYO DE 2018.
Dos amables lectores me pidieron ampliar primero cuales eran las diferencias entre las propuestas de gobierno, de los tres principales candidatos a la presidencia de la República Mexicana, sobre todo en materia energética; en segundo lugar, si era conveniente utilizar los recursos de las Afores para financiar actividades productivas como las del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.
Desgraciadamente la falta de espacio, no permite extendernos en estos temas, por lo que solo nos queda tratar de explicar dichos temas, con ciertas limitaciones y sin tecnicismos. Lo principal es detectar donde nos ubicamos, cuando a diario escuchamos pronunciamientos como que antes “Pemex producía 3 millones de barriles diarios y con el actual gobierno federal la producción bajó a un millón cuatrocientos mil barriles”, por otra parte, que la “Reforma Energética fracasó y no dio resultados, por lo que ahora se encarecieron los energéticos”, también que se “incrementó el desempleo en el sector” y así por el estilo.
Por otro lado, tal vez lo más relevante sea comenzar estableciendo los hechos. Primeramente, que los precios de los petrolíferos se fijan a nivel internacional en base a la oferta y demanda de los mismos en los mercados globales, por lo que culpar a Pemex de los aumentos a las gasolinas, cuando importa anualmente un 65% de sus gasolinas e importa 75% de sus petrolíferos, principalmente de Estados Unidos de América, es un despropósito. Decir que están cerrando empresas del ramo y se pierden a diario empleos del sector, si bien es cierto, también es un despropósito.
Lo que conviene destacar en primera instancia, es que si bien la falta de oferta por la baja en la producción de petrolíferos en México, implicó importar gasolinas para satisfacer la demanda interna, este es un hecho, aunque no es, la razón de sus precios al alza. Por otra parte, si bien una de las causales del desabasto interno, tiene que ver con la declinación de la producción de crudo, también el aumento de la demanda de gasolinas por el incremento de vehículos automotores, ocasionó una mayor importación de gasolinas, donde los incrementos internacionales de los precios de referencia del crudo, agravaron la situación.
Todo esto, aunado a una mala conducción del sector, donde Pemex durante años contribuyó con el 35% o más del presupuesto público, también sirvió para subsidiar y pagar los recurrentes déficits fiscales, precisamente porque era más fácil financiar los déficits de gobierno, con deuda externa y pagarlos con más petróleo, es decir con más subsidios de gobierno, que con recursos fiscales inexistentes, que hicieron insostenible la situación financiera de esta empresa paraestatal y su inviabilidad a largo plazo. De ahí, la Reforma Energética.
Todo con precios al alza, que por otra parte, implicaban también capitalizar una empresa que requería reinvertir sus utilidades que no podía generar; que además, siempre ofreció generosas prestaciones e ingresos a sus trabajadores, todo conjuntado a veces con prácticas corruptas, que le generaron un pasivo contingente, que ahora es deuda pública de los mexicanos, pero que representan    una pesada carga para este sector, para el gobierno y para México, por lo que si no ha sido por la Reforma Energética, estaría muchísimo peor. Este es el punto.
Otro problema es que construir 6 refinerías, no necesariamente aumenta en automático, la producción de crudo para poder subsidiar el consumo a las gasolinas. Otro hecho es que mientras se construyen las refinerías, su costo sería con cargo a la paraestatal, lo que nos parece difícil de financiar de inmediato, pero suponiendo que este problema se resolviera, seguiría el problema de la baja en la producción. En síntesis, el afán nacionalista y patriotero de algunos, con subsidios, no tiene que ver con la mejor forma de explotar nuestros recursos naturales.
Por otra parte, para poder seguir importando las gasolinas, es necesario contar con un gran caudal de muchas divisas, pero si gran parte de nuestra producción no se exporta, en virtud de que Cantarell viene variando su productividad, echándole la culpa a la Reforma Energética, entonces tampoco se pueden financiar las importaciones debidamente, con una mayor producción. La solución parece ser la inversión privada, como se está planteando y llevándose a efecto en este momento.
La opción nacionalista de largo plazo, si bien atractiva ideológicamente, resultará onerosa y contraproducente, porque técnicamente hará retroceder el crecimiento económico del país, ya que no todos los males de Pemex se deben a la corrupción, que dicho sea de paso, se supone que en ningún caso, deben permitirse actos corruptos en este sector. Por ello, si un candidato a la presidencia de México, está a favor de echar para atrás la Reforma Energética en materia de inversiones, mejor que lo piense dos veces, ya que estaría retrocediendo a posicionamientos del pasado, que son totalmente contrarios a la lógica económica de un futuro de innovación y modernidad para México.
Con respecto a las Afores, no parece dejar contentos de su uso y desuso a muchos, pero si no se pueden invertir esos recursos financieros en actividades productivas razonablemente seguras, entonces para que son los fondos de inversión y de pensiones. En la próxima entrega abordaremos este tema.
Comentarios: linopereaf@yahoo.com (*) Maestro en Ciencias y Doctor en Economía por la London School of Economics and Political Science, de la Universidad de Brunel y la Universidad de Londres, Inglaterra.
 

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