¿Convertirse los políticos para bien?

Por: Arturo Reyes Isidoro

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Prosa aprisa

Por: Arturo Reyes Isidoro

Terminó el primer periodo de las campañas políticas (disfrazadas de precampañas) y se inicia un llamado “periodo de silencio” en el que los precandidatos a gobernador deberán cesar sus actividades proselitistas y su verborrea distractora de los graves problemas sociales, verborrea además  aturdidora.

En otro gran acontecimiento, éste de carácter religioso, el miércoles con el Miércoles de Ceniza se inicia la Cuaresma en el mundo cristiano.

Con este motivo, ayer la Iglesia católica en el mensaje dominical de la Arquidiócesis de Xalapa hizo un apuntamiento a mi juicio muy oportuno si no para que lo reflexionen quienes aspiran a ser senadores y diputados, que salvo sus excepciones no creo que reflexionen en nada para beneficio del pueblo sino que actúan en función de su interés y ambición personal, sí para que lo reflexionemos los potenciales votantes.

Dice el mensaje religioso suscrito por el Director de la Oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis, presbítero José Manuel Suazo Reyes: “Al comienzo de la Cuaresma, en el momento de la imposición de la ceniza, escucharemos la invitación con la que Jesús comenzó su predicación en Galilea: ‘Conviértanse y crean en el Evangelio’ (Mc 1, 15). Conversión y fe en Jesús son dos elementos fundamentales de la espiritualidad cuaresmal”.

En su esencia, el mensaje llama a convertirse o a reconvertirse, y explica en qué consiste.

“CONVERTIRSE significa cambiar de mentalidad, cambiar el modo de ver y juzgar las cosas y, por consiguiente, en la circunstancia concreta de nuestra vida, significa cambiar de conducta en el modo de proceder. La conversión hace que la persona se transforme y cambie su rumbo de vida, la conversión nos mueve a dejar los ídolos para hacerse discípulo de Jesús”.

Si bien el texto es de carácter eminentemente religioso, tiene un trasfondo aplicable a la política, a los políticos y a la clase gobernante, que también agobia al país y a los mexicanos. Yo doy por hecho que ningún político ni ningún gobernante va a escuchar y menos a aceptar y aplicar el mensaje, pero creo que la población que los padece sí debe asimilarlo y actuar en consecuencia.

A propósito de las precampañas que acaban de terminar y las campañas que vendrán, así lo interpreto, la Iglesia señala que no bastan las buenas intenciones o las promesas. El infierno está empedrado de buenas intenciones, dice la frase proverbial.

Apunta que todos necesitamos un cambio de mentalidad y de manera de actuar en nuestra vida concreta, que se requiere conversión en el modo de ver, juzgar y tratar las cosas. Que el cambio, pues, eso entiendo, empieza por uno mismo y que si uno no cambia cómo puede, o con qué autoridad lo hace, pedir a los demás que lo hagan. El refrán dice que se debe predicar con el ejemplo.

¿Es que los políticos hombres y mujeres, cual chapulines, maromeros, saltimbanquis, trapecistas, oportunistas, incongruentes, desleales, sin principios, chaqueteros que brincan de un partido a otro sin una ideología definida, por ese solo hecho cambian, se reconvierten para bien, para ser mejores, para dejar de ser todo lo negativo y dañino que son para los verdaderos valores de la democracia?

¿Si son ladrones, ambiciosos, convenencieros, deshonestos, dejarán de serlo por el solo hecho de cambiar de colores? ¿Acaso no honrarían a sus partidos de origen si observaran una conducta ejemplar a ojos de los demás?

Todos estos mercaderes de la política merecen el rechazo ciudadano, pero lamentablemente sobreviven y pululan porque los ciudadanos no los combaten en las urnas. En la elección de julio próximo con nuestro voto en contra debemos decirles que no los queremos ni los aceptamos, que se vayan y que no se merecen ni la confianza ni el respeto ciudadano porque sólo buscan lucrar para provecho personal. ¿Pero nos atreveremos a hacerlo?

El cambio debe ser a partir de uno mismo. Los que hoy brincan de un lado a otro lo hacen con toda la carga de vicios y de las peores artes de la política que hoy tienen en la desgracia al país con todos sus graves problemas.

Tiene razón la Iglesia, la Arquidiócesis: La función política no puede seguir siendo el privilegio de los recomendados ni de camarillas en el poder que buscan apoderarse de los bienes de los demás; la gente ya no soporta falsas promesas ni mentiras, nadie merece eso.

Igual cuando señala que la transformación del país no es un asunto mágico ya que los grandes problemas que lo aquejan no se modificarán simplemente por el arribo de una determinada persona al poder sino que se necesita también cambiar nuestro interior.

¿Aceptarán, reflexionarán, asimilarán este mensaje nuestros políticos y gobernantes,  los que pretenden serlo, ahora que se inicia en el “periodo de silencio”? Más, ¿decidirán llevarlo a la práctica?

Avanradio vs. Grupo Oliva

Hasta dónde llegaron las cosas que esta vez se dará también una batalla electoral ¡entre dos poderosos grupos radiofónicos de Xalapa!

Resulta que como candidata a diputada local por Xalapa urbano va Ana Miriam Ferráez Centeno, ahora por Morena, mientras que por PAN va el joven Eduardo “Yayo” Oliva Cano, la primera miembro de la familia Ferráez propietaria de la cadena radiofónica Avanradio, mientras que el segundo es de la familia Oliva, de Grupo Oliva Radio. Las estaciones de ambas empresas son de las más escuchadas de la capital y tienen amplia cobertura en el Estado.

Si bien Ana Miriam va como propietaria, Yayo lo hace como suplente de Sergio Hernández, que busca repetir, y aunque se darán un buen entre en las urnas, la versión es que Grupo Oliva ya ganó… al menos un jugoso contrato publicitario del panismo a cambio de que el cachorro aceptara participar en la contienda. En el pasado, ambas familias fueron priistas.

Que Anaya pudo haber tenido mejor cierre

Quienes conocen el panismo de cerca y por dentro comentaron que el cierre ayer en Xalapa de Ricardo Anaya no fue espectacular como pudo haber sido tratándose de un precandidato presidencial. Sólo con “acarreados” pudieron llenar bien la Plaza Lerdo.

El comentario fue que se evidenció fractura pues no estuvieron los verdaderos panistas de Veracruz, quienes ya han sido autoridades municipales y sus caras son reconocidas por los ciudadanos. Que no se mostró músculo. Que ciertamente se vio unidad, pero entre el grupo del dirigente estatal José “Pepe” Mancha.

“En estos tiempos electorales, lo que debe prevalecer en todos los partidos políticos es la unidad, si es que se quiere salir triunfante, y dejar a un lado las ambiciones personales o de grupos selectivos. La unidad hace la fuerza y eso lo deben recordar todos”.

Inconformidad en Morena

Por el lado de Morena, igual, algunos que conocen a los verdaderos morenos, los que forjaron ese partido en Veracruz, comentaron que hay molestia porque a los fundadores, los que trabajaron desde abajo poniendo su esfuerzo y sus recursos para levantar esa formación política, los han ignorado para darles las candidaturas a externos, a personas que no tenían ningún mérito dentro de su partido. Igual que como ha sucedido en el PRI y en el PAN. Que Morena no volverá a tener tantos votos como en elecciones anteriores.

 

 

 

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