¿Ha sido víctima de un incorrecto diagnóstico?

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ESPACIO CIUDADANO

¿Ha sido víctima de un incorrecto diagnóstico?

Jorge E. Lara de la Fraga.

“Tratar a la gente con sinceridad y generosidad, es parte

de la propia felicidad…”Hong Yinming

El problema que en este comentario reseñaré lo mejor posible es verídico; lo experimentó mi esposa Rosa Aurora, quien desde hace varios años y meses no ha podido caminar de manera normal. Todo se inició en el año 2014 cuando mi compañera de existencia sufrió una caída, afectándose relativamente la rodilla. Durante ese año tuvo atención médica y le extrajeron dos o tres veces líquido senovial, mismo que es un fluído que reduce la fricción entre los cartílagos y otros tejidos en las articulaciones, para lubricarlas y amortiguarlas durante el movimiento. Se nos dijo que tal líquido se regenera y que el procedimiento era necesario. Después, en el 2015, toda vez que las molestias proseguían, un médico le hizo a la paciente “una limpieza de la rótula” y mejoró momentáneamente el movimiento de la extremidad inferior. Al año de esa intervención, con la problemática a cuestas (dolencias y dificultades de locomoción), se recurrió a un médico muy recomendado que llevó al cabo la intervención quirúrgica de la rodilla, con la incorporación de una prótesis de platino y nos aseguró que con ello se solucionarían todos los padecimientos de mi atribulada esposa.

No todo acabó como los cuentos de hadas, sino que aun con ese respaldo artificial, con las terapias recomendadas y con los ejercicios complementarios las cosas siguieron igual, con el agravante de que los padecimientos se recrudecieron. Mi mujer dice al respecto: “acudimos a ese traumatólogo porque me lo recomendó  una amistad, indicándome que era capaz y muy profesional; mi esposo habló con él para que le manifestara con objetividad si su intervención sería provechosa y definitiva. Aseguró que con la prótesis volvería a caminar normalmente. Ahora me siento engañada y molesta con esa persona que procedió mecánicamente, sin conocer el origen real de mis padecimientos”… Incorporo aquí el concepto de negligencia médica; se indica en medios especializados que tal término es un acto mal realizado por parte de un proveedor de asistencia sanitaria que se desvía de los estándares aceptados en la comunidad médica. Es, asimismo, haber efectuado acciones inapropiadas sin la diligencia requerida para el caso particular.

Con sustento en lo anterior y a pesar de ser un lego en la materia jurídica y médica, puedo aseverar que mi cónyuge fue una víctima más de la negligencia médica. En tal caso, de un individuo que labora en cierta Clínica Ambulatoria de la Avenida Ruiz Cortines de esta Ciudad Capital. Confirmo mi opinión porque en este agosto de 2017 por fin hallamos la solución a las penurias de Rosa Aurora y el eficiente médico especialista Arturo Flores García, después de un minucioso análisis, dictaminó que el núcleo de las molestias se hallaba en el desgaste del fémur, porque no articulaba debidamente con la cadera. Así que confiamos en la seriedad, experiencia y ética de dicho galeno y se llevó al cabo la operación respectiva colocando otra prótesis en la extremidad inferior izquierda, con lo cual cesaron las angustias, los dolores, y mi mujer se repone ahora paulatinamente, siguiendo al pie de la letra las recomendaciones de rigor.

Técnicamente tal intervención quirúrgica realizada por el médico Flores y su equipo se denomina artroplastia de cadera (unión de la cabeza del fémur con el hueso ilíaco) para superar patologías determinadas donde ser requiere utilizar prótesis para atender situaciones de tipo degenerativo, en donde el cartílago articular sufre desgaste. A mi manera rústica de entender las cosas, mi mujer estaba mal desde el principio de la parte superior (no encajaba bien el fémur con la cadera) y el dolor se proyectaba hacia abajo, hacia la rodilla. Dos facultativos o supuestos especialistas hicieron un mal diagnóstico y sólo el tercero actuó consecuentemente y encontró la salida del túnel oscuro, con el agradecimiento significativo y pleno de toda mi familia y de un servidor, quien salió avante con relación a todos los egresos económicos que ameritó el oneroso proceso de 3 etapas.

Atentamente

 Profr. Jorge E. Lara de la Fraga.

 

 

 

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